La crisis, a debate

Nuevas fórmulas de inversión en vivienda

Luz verde a la figura de los REIT para atraer liquidez

La crisis que azota al mercado inmobiliario, más profunda de lo que inicialmente se barajó, ha obligado al Ejecutivo a acelerar la puesta en marcha de medidas que ya estaban previstas en el programa electoral, como es la introducción de nuevos instrumentos de inversión colectiva.

Se trata de los Real Estate Investment Trust (REIT), un nuevo producto de inversión a medio camino entre el fondo inmobiliario abierto y la tenencia de acciones de empresas inmobiliarias con algunas particularidades en ambos casos, tanto en la constitución de la cartera, como en el tratamiento fiscal.

Normalmente se constituyen a modo de sociedad de inversión que cotiza en Bolsa y que debe cumplir una serie de requisitos para poder operar. De hecho, el factor esencial que caracteriza a este nuevo vehículo de inversión es la posibilidad de llegar a alcanzar un estatus fiscal especial, al estar exentos de tributación en el impuesto sobre sociedades.

Las entidades cotizarán en Bolsa y no tributarán por sociedades si el 90% del beneficio se reparte entre sus inversores

Así, según anunció ayer en el Congreso el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, Hacienda está terminando de diseñar el marco legal bajo el que deberán operar en España las Sociedades Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (Scimi), la versión española de los REIT. De momento, y según confirmaron ayer fuentes de los Ministerios de Vivienda y Hacienda, estas entidades serán sociedades anónimas que gestionarán patrimonio inmobiliario destinado al alquiler y cotizarán en Bolsa como los fondos de inversión. Estarán exentas de pagar el impuesto sobre sociedades y obligadas a repartir entre sus inversores el 90% del beneficio obtenido.

Desde Vivienda consideran que las Scimi permitirán a las empresas inmobiliarias obtener liquidez, al tiempo que servirán para impulsar un mercado del alquiler más profesionalizado y poner a disposición de los pequeños inversores una forma de ahorro 'muy transparente'.

Estos instrumentos nacieron en EE UU en la década de los sesenta y es ahora cuando algunos países europeos, como Francia o Alemania, se están planteando también su introducción. Los REIT estadounidenses suelen ser empresas titulares de bienes inmuebles que basan su negocio en alquilar dichos inmuebles y gestionar las rentas que proporcionan. Lo más frecuente es que la cartera de edificios esté muy diversificada y por ello no es raro ver sociedades de esta naturaleza que invierten en centros comerciales, oficinas, residencias para la tercera edad, hospitales y, por supuesto, viviendas.

Al cotizar en Bolsa, tanto pequeños ahorradores como grandes inversores tienen acceso a este producto, que además está sometido al control de los organismos reguladores del mercado de valores. Se constituye de esta manera en un valioso instrumento para fomentar el lánguido parque de alquiler español, el más exiguo de Europa, y obtener la ahora escasa liquidez.