Cambios

General Motors cierra cuatro plantas y opta por los coches pequeños

El alza del precio de los combustibles y el que parece un definitivo cambio de sensibilidad de los estadounidenses con respecto al tamaño y la eficiencia de sus automóviles han forzado a GM a centrarse en coches pequeños. La empresa cerrará cuatro plantas en Norteamérica y se pensará el futuro del Hummer.

General Motors cierra cuatro plantas y opta por los coches pequeños
General Motors cierra cuatro plantas y opta por los coches pequeños

Detroit se está convirtiendo y ahora apuesta por lo pequeño. La industria americana del automóvil está haciendo frente a la realidad de un combustible caro para los estándares americanos y un cambio en la tendencia de compra que ya no favorece a los musculosos y bulímicos todoterreno ligeros (SUV) y camionetas.

Primero fue el consejero delegado de Ford, Alan Mulally, quien hace dos semanas dijo que se iban a producir más coches pequeños. Ayer fue Rick Wagoner, el presidente de GM, quien admitió que el cambio en los consumidores americanos no es cíclico y que por ello la empresa se verá obligada a ajustar y actualizar su cartera de producto.

El cambio no llega sin sacrificios. La mayor automovilística se ve obligada a acometer el segundo gran ajuste de producción en apenas tres años. El plan pasa por cerrar cuatro plantas en Norteamérica en las que se producen algunos de sus autos más grandes.

En concreto, el año que viene cerrará la planta canadiense de Oshawa y parcialmente la de Janesville, en Wisconsin. Esta factoría terminará de cerrar sus puertas en 2010, fecha en la que también se abandonará la producción en Moraine (Ohio). La peor parte se la llevan los trabajadores de México que verán cerrar las puertas de la planta de Toluca a finales de este año.

Wagoner, que detalló este plan poco antes de que se celebrara ayer la junta de accionistas, explicaba que probablemente esas plantas se cerrarían para siempre. Las cifras de ventas de mayo, conocidas a última hora de la tarde ilustraban la necesidad de este cambio, ya que GM vendió un 30% menos que en mayo de 2007 y en camionetas y SUV el desplome fue del 39%

El ajuste pasará una costosa factura laboral, ya que se perderán unos 10.000 empleos, la mayoría de ellos trabajadores de líneas de montaje, pero también empleados de cuello blanco.

Como resultado se producirán 700.000 unidades menos pero la cuenta final de la reducción de producción será menor, alrededor de medio millón de vehículos porque GM va a aumentar los turnos en la producción de turismos de menor consumo. Wagoner explicó que de los 19 lanzamientos de cara al futuro para Norteamérica, 18 son coches o los llamados crossover que son más pequeños que los SUV.

Esta nueva filosofía de por potenciar lo pequeño y eficiente en consumo choca frontalmente con una de las marcas nicho de esta compañía, Hummer.

GM ha dicho que revisará todas las opciones que puedan estar abiertas para la marca de estos cuatro por cuatro superlativos y una de ellas es cerrar. Aunque a la compañía de Wagoner no le gusta acabar con marcas, algo que ha sido sugerido por los analistas que piensan que tienen muchas y muy parecidas entre sí, el futuro del Hummer está en el alero ahora que sus ventas caen un 28%.

A cambio, Wagoner confirmó que para 2010 estaría listo el coche eléctrico, Volt.

En GM sabían que esta situación llegaría pero no anticiparon que podría ser tan pronto. De hecho, a fin de 2007, lanzaron varios SUV de gran tamaño que tuvieron un buen debut de ventas pero que fueron perdiendo fuelle en un mercado menos interesado en estos coches y en crisis.

Los supercoches se quedan en el concesionario

Horas después de que GM diera a conocer su volantazo, Ford dio a conocer las cifras de ventas de mayo. Y los datos confirmaban que el cambio para Detroit tendría que haber llegado antes porque las camionetas y SUV que han vendido más que los turismos desde 2001 en EE UU están a la baja. Las ventas de la marca del óvalo cayeron un 15% en general. En particular, las de los modelos grandes o camionetas ligeras cayeron un 24% y las de turismos subieron un 3% con respecto a mayo de 2007.

La crisis en la que están sumidos los consumidores tiene parte de culpa del mal momento del mercado, puesto que Toyota vendió un 6% menos durante el mes pasado.