Valor a examen

FCC, un valor para invertir a largo plazo

El plan estratégico presentado esta semana es considerado bastante continuista por los expertos y la Bolsa no ha premiado el valor con subidas. Pero destacan que puede mejorar la solidez del grupo

Elevar la aportación del área de servicios a los resultados de explotación del grupo, reducir la dependencia del mercado español y apostar con fuerza por la energía son algunos de los puntos básicos del plan estratégico presentado esta semana por la dirección de FCC. Son objetivos que analistas y gestores comienzan a diseccionar estos días, pero las primeras lecturas arrojan ya algunas conclusiones: hay elogios pero también decepciones.

Casi por unanimidad, los expertos creen que el plan puede permitir que la empresa crezca de forma más sólida y que el valor se recupere -cae en el año un 13,6%-. Pero no ven un cambio de signo sustantivo en el horizonte próximo. 'Las previsiones sobre FCC permanecen fuertes a largo plazo, pero seguimos viendo riesgos en el corto plazo', señalan los analistas de Citi.

También Javier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI, afirma que no ve catalizadores claros para que el valor tire ahora con fuerza hacia arriba y no cree que la recuperación se inicie hasta después del verano. 'Pero la compañía nos gusta. Tiene un buen precio y es atractiva a largo plazo', manifiesta.

Los analistas no esperan la recuperación de la cotización de las acciones hasta después del verano

Gonzalo Pajares, de Inverseguros, no descarta que sigan las correcciones y la volatilidad. 'El plan no libra a FCC por el momento de caer en este entorno bursátil bajista, pero cuando su desarrollo avance es previsible que mejore y gane en estabilidad', destaca.

En Deutsche Bank consideran que el programa presentado no reduce la elevada exposición de la compañía al mercado residencial español. 'El modelo de negocio de la constructora y las previsiones de crecimiento de sus beneficios no proporcionan oportunidades a los inversores', señala Daniel Gandoy, analista del banco alemán.

En ese contexto puede situarse la reacción de la Bolsa. FCC ha caído un 5% desde el miércoles, día en el que se presentó el plan, si bien lo ha hecho en un panorama en el que el Ibex ha perdido un 3,87% en la semana.

Por otra parte, y más allá del efecto inmediato en la Bolsa, algunos expertos entran a analizar con más detenimiento los puntos más estratégicos del plan de la empresa controlada por Esther Koplowitz, como las inversiones previstas: 4.020 millones hasta 2010, de los que 2.580 millones irán destinados a adquisiciones. 'Enfocar más la compañía hacia el área de servicios -medioambientales y gestión de residuos urbanos- es uno de los ejes centrales. Esta división, que ya tiene una gran importancia en el conjunto del grupo, deberá aportar el 50% del Ebitda en 2010', señala Javier Barrio. Considera lógico que FCC lance ese mensaje, ya que los inversores tienen desde hace meses una percepción negativa del peso de otras áreas, como cemento -por su participación en Portland- e inmobiliaria -por su presencia en Realia-.

Otro punto que destaca Citi es la reducción proporcional de su exposición a España, a través de un mayor crecimiento en el exterior, especialmente en la actividad de servicios en el área euro, Estados Unidos y Reino Unido. Para Morgan Stanley esta meta es un desafío para el grupo.

La intención de reforzarse en la actividad eléctrica y no permanecer ajenos a los posibles movimientos corporativos que se produzcan en el sector energético español es entendida por el experto de Inverseguros por, al menos, dos razones. Aumenta la diversificación de los negocios y mejora los resultados, como se comprueba en los obtenidos por sus competidoras en el primer trimestre de este año.

Este analista cita otro aspecto que considera positivo, si se cumple según lo programado. FCC es la empresa menos endeudada del sector y prevé que las inversiones programadas no empeoren su actual perfil de deuda. 'Se pasará de una relación actual entre deuda y Ebitda de 2,5 veces a un máximo de 3 veces en 2010', señala. Concluye que no va a enfrentarse a problemas de financiación, ya que, además de su capacidad para generar recursos, ha firmado recientemente líneas de crédito para llevar a cabo sus objetivos.

Valores sostenidos por posiciones energéticas

La decisión de la compañía que dirige Baldomero Falcones de cobrar peso en el sector energético se explica desde el prisma de la estrategia empresarial: los servicios públicos se pueden complementar, se ahorran costes y se está más capacitado para abordar nuevos concursos y prestaciones. Pero esta orientación de los negocios cuenta, a su vez, con un impacto directo en la evolución en Bolsa. Al menos esa influencia es la que se desprende de la trayectoria en los mercados de las constructoras españolas. En las etapas de despegue de estos valores, a partir de 2003, el recorrido al alza ha sido un factor común y dominante, pero después se han producido divergencias y las que tienen presencia en el área eléctrica han resistido mejor. Desde 2004 hasta ahora, Acciona y ACS han logrado revalorizaciones en Bolsa del 285% y 200,5%, respectivamente, mientras que las de Ferrovial y FCC han sido del 92,3% y del 53,9%. Incluso Sacyr, que se convirtió en el primer accionista de Repsol, pese a la fuerte caída del 40,8% en el pasado ejercicio, acumula unas ganancias en ese periodo del 112%. Esas inversiones han aportado perspectivas de negocio, aunque también una elevada deuda, que se compensa, en parte, con más perímetro y dividendos.

Reacción de los bancos de inversión y compromisos con los accionistas

Morgan Stanley. Ha elevado el precio objetivo desde 44 hasta 46 euros, pero sostiene la recomendación de sobreponderar.

Deutsche Bank. Reduce su recomendación de comprar a vender.

Citi. Mantiene el consejo de vender, con un precio objetivo de 37,5 euros.

La Caixa, Ibersecurities, Kepler y Ahorro aconsejan comprar, con precios objetivos entre 61,4 y 70,5 euros.

Entre los compromisos de FCC con sus accionistas está un aumento del valor empresa (capitalización más deuda) en 5.000 millones de euros. Sus directivos consideran que la compañía está infravalorada; es actualmente la gran constructora española con la capitalización bursátil más baja. Para los analistas de Citi, los objetivos de dividendos del plan son 'decepcionantes'. Consideran que podrían haber sido más generosos.