Fondo Monetario Internacional

El FMI atribuye la fortaleza del euro al 'exceso de poder' del BCE

El director del Fondo Monetario Internacional (FMI), el francés Dominique Strauss-Kahn, atribuye la actual fortaleza del euro al exceso de poder del Banco Central Europeo (BCE), que carece de un "contrapeso" político al no existir la figura de ministro europeo de economía.

"El problema del euro es que el Banco Central Europeo, que hace bien su trabajo para contener la inflación, es todopoderoso: no tiene contrapeso político en la persona de un verdadero ministro europeo de finanzas encargado del crecimiento", dice el máximo responsable del FMI en una entrevista concedida a 'Le Monde'.

Según Strauss-Khan, se observan "grandes distorsiones" entre las monedas y el FMI alerta a los gobiernos para que corrijan los desequilibrios. En este sentido, se alegra de que las autoridades chinas acepten progresivamente una tasa de cambio más realista, pero advierte de que el regreso al equilibrio no depende únicamente de una sola moneda.

En cuanto al alza generalizado de la inflación, sostiene que forma parte del aumento del precio de la energía, empujado por una demanda cada vez mayor de los países emergentes mientras que la producción del petróleo apenas sigue este ritmo. En todo caso subraya que "el FMI no prevé una explosión del precio del barril".

La segunda causa de la inflación es, a su juicio, de origen agrícola porque la oferta se ha reducido debido a la sequía de 2007, a lo que hay que añadir un mayor consumo de productos alimentarios en China e India y la demanda de maíz y soja para los biocarburantes.

Por otro lado, Strauss-Kahn preconiza un relanzamiento presupuestario mundial porque considera que la situación es "seria". "Si la crisis de las subprimes y las dificultades potenciales de las reaseguradoras norteamericanas contaminan todavía más la economía real haciendo caer la confianza y el consumo en Estados Unidos, todos los países del mundo lo pagarán", asegura.

Tras recordar que la Reserva federal norteamericana y el BCE han puesto una primera línea de defensa, él propone una "segunda línea de defensa" consistente en que los países que tengan unas finanzas públicas saneadas puedan poner en marcha políticas de estimulación del presupuesto en el momento oportuno, con objetivos concretos y de manera temporal.