Francia

Las empresas francesas miman a sus directivos

Los 8,5 millones de euros que el ex patrón del consorcio aeronáutico y europeo EADS, Noël Forgeard, se embolsó por su gestión en la empresa en 2005 y 2006, plan de supresión de 10.000 empleos incluido, abrieron en Francia la caja de Pandora de los vientos reguladores y azuzaron el apetito político del entonces candidato y hoy presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.

'Moralizar el capitalismo' fue uno de los mensajes de campaña del político conservador. Así, el Parlamento galo aprobó en verano y gracias a una amplia mayoría de la derecha en este cámara una medida reguladora de los blindajes a directivos. Cualquier prima de abandono del cargo negociado -paracaídas dorado- que supere el millón de euros estará sujeto a impuestos para las empresas. Además, dichos bonus deberán estar sujetos a los resultados obtenidos por el beneficiario y por la empresa que dirige. Las stock options también quedarán reguladas por esta medida.

Al debate abierto en el país vecino tras los escándalos, se suma un reciente estudio del Instituto Nacional de Estadística galo que recoge el foso creciente entre los salarios atribuidos a la figura del presidente y al conjunto de sus empleados, 'especialmente a partir del año 2000', según el informe. Entre ese año y 2005, los dirigentes de empresa de más de 50 empleados tuvieron un alza salarial anual de 1,62%, sin tener en cuenta bonus, stock options y demás primas.

Francia está entre los países más generosos en concesión de 'stock options'

En 2005, el patrón de una sociedad anónima percibía un salario medio anual de 127.400 euros. Ese mismo año, el 10% de los empleados mejor pagados recibieron un salario cinco veces superior al 10% de empleados peor pagados. Se trata de 'un alza especialmente fuerte' ligada al desarrollo significativo de los servicios, del sector financiero e inmobiliario y a cambios estructurales en las empresas, más internacionales y con normas internas más próximas de los sistemas anglosajones.

La evolución salarial de los cuadros directivos en esos cinco años fue negativa (0,12% menos), un resultado 'ligado a la coyuntura económica' del periodo, explica Franck Evain, autor del informe 'Salario de dirigentes de medianas y grandes empresas' del Instituto de Estadística. Por último, el salario del conjunto empleados (de todo tipo de empresas) registró un alza anual de 0,46%.

Al margen del salario, Francia figura entre los países más generosos con sus directivos en la concesión de stock options y blindajes. Según un estudio del gabinete Powers Perrin, el 37% de la remuneración de un dirigente de una empresa del índice CAC 40 se realiza a través de ese tipo de medidas, muy por delante de Reino Unido, Suiza, España, Alemania, Holanda e Italia, también analizados en el estudio. Sólo EE UU gana la partida, muy por delante de los resultados galos.

Algunos intelectuales del país vecino mostraron su sorpresa durante la campaña presidencial por la sobreexposición mediática y el vacío de ideas de sus colegas en pleno fenómeno de globalización. Para el escritor Jean-Philippe Domecq, la desigualdad salarial figura entre las más acuciantes. En su artículo Democracia económica, publicado en la prensa gala, este autor recuerda que 'si la diferencia salarial motiva el espíritu de iniciativa en el lugar de trabajo, la extrema remuneración de los superiores desmotiva en la misma proporción'. Henry Ford se impuso no ganar más de 40 veces el salario medio de sus empleados, augurando que así estos podrían comprar sus coches. En la actualidad, esa relación es de 60, 100 y en algunos casos 400 veces superior.

Los resultados del Cac 40, viento en popa

La temporada de los resultados empresariales del primer semestre del año ha sido muy generosa con las empresas del índice Cac 40, el principal índice de la Bolsa de París, cuyos beneficios han registrado un incremento medio del 14% respecto al ejercicio 2006, alcanzando así 51.000 millones de euros.

Al ser compañías cada vez más internacionalizadas, el despegue de los países emergentes, China en cabeza, seguida de India y de Rusia, han compensado la indiferencia del mercado galo.

El sector de la banca y de seguros se lleva la palma. Crédit Agricole, Axa o Société Générale han registrado fuertes aumentos, que en el caso de BNP Paribas se han traducido en un aumento del 22% en el beneficio neto registrado. En la sección de las excepciones figura el consorcio aeronáutico y de defensa EADS, que aún tiene pendiente hacer los deberes de Airbus, poner en el mercado su gigante A-380 y aplicar su severo plan de reestructuración. El grupo europeo figura en el último puesto del ranking de los resultados de las empresas, con una disminución cercana al 78% en su beneficio.

La robustez de la economía mundial ha contribuido a la buena marcha de los negocios galos, que han alcanzado tales cifras pese al notable aumento del precio de las materias primas, que empiezan a afectar a los grupos industriales, y la fortaleza del euro respecto al dólar y al yen.