Fondos

El atractivo de la divisa verde

Tras muchos años, la cotización del dólar ha superado la barrera del 1,38 respecto al euro

A finales del mes pasado observábamos cómo la cotización del dólar superaba por primera vez en muchos años la barrera del 1,38 con respecto a la divisa única europea, terminología con la que también se suele hacer referencia al euro.

Hablamos de divisa única europea por que si queremos hacer estudios comparativos de largo plazo nos encontramos con que no existía euro antes del año 1999. Sin embargo, sí tenemos el ECU, que era en realidad una cesta de monedas de doce de los países europeos que actualmente integran la Unión Europea y que estuvo vigente desde el año 1979 hasta el 31 de diciembre de 1998, cuando fue sustituido por el euro a la par.

Un análisis histórico de los tipos de cambio contra el dólar pone de manifiesto que en muy pocas ocasiones la divisa verde, en su debilidad, se depreció hasta superar la barrera del 1,40, cifra con la que parece ha empezado a coquetear en las últimas semanas. Concretamente, sólo a principios de la década de los ochenta y a principios de la década de los noventa del pasado siglo se superó este punto crítico. La última vez fue durante el tercer trimestre del año 1992, cuando estuvo momentáneamente cerca de los 1,46 dólares, lo que ha supuesto el punto más alto que la divisa europea ha alcanzado en su historia con respecto al dólar.

En estos momentos lógicamente se discute si el dólar puede seguir depreciándose y el euro supere la marca del 1,40, nada menos que quince años después. Como en casi todos estos indicadores, donde una enorme cantidad de factores tienen influencia, existen opiniones para todos los gustos. Los gestores de fondos españoles, según los datos de la última encuesta de julio, siguen pensando en una mayoría apreciable (64%) que el dólar esta infravalorado, mientras que idéntico porcentaje piensa que el euro esta sobrevalorado. No obstante, respondiendo a qué moneda piensan que proporcionará las mejores rentabilidades en los doce próximos meses, las cosas están bastante igualadas pero el Euro y el yen (en este orden) superan a la divisa verde.

De estos datos se podría deducir que aunque mayoritariamente los gestores españoles piensan que el dólar esta infravalorado, no tienen una confianza excesiva en que vaya a corregir esta situación en el corto plazo. Esta conclusión tiene bastante fundamento, ya que la crisis de las hipotecas de alto riesgo y en especial todas sus posibles ramificaciones en la economía y sector financiero norteamericano, no parece que este en absoluto finiquitada. Así, es fácil prever que las tensiones sobre la divisa verde continúen en las próximas semanas y meses y en algún momento se supere el 1,40.

Sin embargo, el otro elemento que se puede deducir es que realmente el dólar esta cotizando a niveles históricamente bajos y que de hecho, con una perspectiva de largo plazo, puede convertirse en una buena alternativa de inversión. Posiblemente, se puede aducir con criterios válidos que es todavía temprano para considerar opciones de inversión ligadas a la revalorización del dólar pero también es verdad que acertar con el momento (o timing en su terminología anglosajona) exacto o incluso yo diría aproximado en el que un indicador como este cambia el ciclo es muy complicado por no decir imposible.

El mercado de los fondos de inversión español dispone de un buen número de opciones para ganar exposición a la evolución del dólar. Posiblemente, la más neutra y adecuada son los fondos monetarios en dólares, ya que podemos disfrutar de una posible revalorización del dólar con respecto al euro y un rendimiento bastante estable que todavía se beneficia de unos tipos más altos en Estados Unidos. Recordemos que los tipos de la Fed estadounidense se sitúan actualmente en el 5,25% por el 4% en la zona euro y aunque hay ciertas perspectivas de que su gobernador comenzará a bajarlas en algún momento, no parece que vaya a ser ni muy pronto ni de manera muy dramática.

No es la única opción en esta línea, sino que también tenemos los fondos que invierten en deuda del Estado con diferentes vencimientos. Por ejemplo, existe un buen número de fondos disponibles a la venta que invierten en bonos del Tesoro americano con vencimientos cortos. En este caso, si los rendimientos de los bonos se mueven a la baja nos podemos ver beneficiados por revalorizaciones de los precios que se reflejarán lógicamente en la cartera y el valor liquidativo del fondo y si se mueven en nuestra contra no supondrán pérdidas demasiado significativas.

Análisis. Bonos a largo plazo

¦bull; Existe también otra opción posible, que es la inversión en fondos de renta fija dólar a largo plazo.

¦bull; En este caso, el rendimiento total que podamos obtener no estará tan marcado por la evolución del dólar, como ocurre, por ejemplo, en el caso de los monetarios.

¦bull; Los movimientos en los precios de los bonos pueden tener la suficiente entidad como para que neutralicen el efecto del tipo de cambio.

¦bull; Una situación idílica, ciertamente posible en el medio plazo, es la apreciación tanto del dólar como de los bonos.