TRIBUNA

Un sillón para la arroba en la Real Academia

En los últimos meses se ha sucedido la publicación de varios estudios desde diversas instituciones que analizan el futuro de nuestra lengua, haciendo especial hincapié en el contexto de la nueva Sociedad de la Información.

La primera conclusión, y la más positiva, es que el español goza de buena salud tanto en el ámbito académico como en el aumento del número de hispanohablantes en todo el mundo. Según algunos cálculos, más o menos consistentes, la industria del español representaría el 15% del PIB de nuestro país, el equivalente al de todo el sector turístico.

La segunda, sin embargo, resulta más preocupante ya que nuestro idioma en internet, al igual que ocurre en el mundo científico y tecnológico, no alcanza el papel relevante que le correspondería. Según datos del Internet World Stats correspondientes a septiembre de 2006, de los más de 437 millones de hispanohablantes, sólo el 18,7% tiene acceso a internet, lo que representa aproximadamente un 7,5% del total de internautas conectados.

Por ello, creemos conveniente que la Real Academia de la Lengua contemple la creación del sillón arroba (@) para fomentar y dar esplendor a nuestra lengua en internet. Lo que puede parecer una ocurrencia, cobra cuerpo habida cuenta de que ya hay más de 80 millones de internautas hispanohablantes y convendría apostar por un gran impulso del español en la Red.

Es necesario potenciar e impulsar de forma decidida nuestro idioma en el contexto de la nueva Sociedad de la Información, si pretendemos convertirlo en motor económico en internet a medio y largo plazo, porque el riesgo no proviene tanto del inglés -actual lengua franca para los negocios, el ocio y, en definitiva, todas las comunicaciones en la Red- si no que podría venir de las regiones emergentes, principalmente de China. Los internautas del país asiático representan ya más del 13,5% de los usuarios totales con un crecimiento exponencial en los dos últimos años. ¿Asistiremos en los próximos años a la emergencia del chino como competidor del inglés como lengua global? Aunque como occidentales observamos con lejanía el proceso de orientalización cultural, el centro de gravedad político y cultural se está desplazando rápidamente hacia Asia-Pacífico.

A lo largo de la historia, en todas las épocas y culturas, el poder político, militar y económico ha ido acompañado de la influencia cultural. En este contexto, China como potencia económica emergente no debería ser una excepción. La lucha estratégica del país asiático por las materias primas y la energía para mantener su expansivo crecimiento económico parece ser sólo un primer paso en el reequilibrio geoestratégico que acontecerá en los próximos años. Aún a riesgo de equivocarnos haciendo previsiones de futuro, resulta más que probable que la batalla por materias primas y energía se desplace paulatinamente al ámbito cultural, el denominado soft power. ¿Es probable que veamos movimientos en este sentido de empresas chinas mediante la compra de medios de comunicación, editoriales, etcétera? El tiempo lo dirá.

Por todo ello, es fundamental para que España intente jugar un papel relevante en el nuevo marco de la economía del conocimiento potenciar la actual fortaleza de nuestra lengua en internet. Con un protagonismo menor en la industria del software y el hardware, la gran baza para nuestro país, y quizá la única, pasa por la creación de una potente industria de contenidos en español. Para ello cualquier esfuerzo parece poco y la creación de ese sillón, como una muestra de la importancia de la cuestión, es una acción más para conseguir ese fin.

José M. Cerezo. Gerente de Análisis de la Fundación France Télécom España