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La CMT ficha a una empresa de defensa para vigilar las 'telecos'

Fue creada en 1985 por el Consejo de Ministros para dar apoyo técnico y servir a los intereses de seguridad y defensa. Trabaja para las Fuerzas Armadas y ahora también para la CMT, que acaba de contratarla para vigilar a las operadoras y supervisar que cumplan sus obligaciones.

Las funciones que tiene encomendadas la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) son variadas y complejas. Sobre todo porque cada vez son más las compañías que operan en el sector, el volumen de actividades se ha elevado y el espectro de disciplinas y tecnologías en las que se mueven se ha ampliado.

La propia CMT reconoce que este panorama 'hace necesario contar con recursos materiales y humanos superiores a los actualmente disponibles' por la institución, con el objetivo de 'determinar, establecer y supervisar el cumplimiento de las obligaciones específicas por parte de los operadores'. ¿La solución? Buscar ayuda de terceros, y en este caso, nada menos que de una empresa pública especializada en temas de seguridad que trabaja para el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas, aunque en los últimos años ha extendido su actividad al transporte aéreo y las nuevas tecnologías.

Y es que la CMT ha llegado a un acuerdo con Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España (Isdefe), que permite al regulador de las telecomunicaciones encargar a esta compañía trabajos específicos de 'apoyo y asistencia técnica', según el contenido del contrato, que no ha pasado por un proceso de concurso.

La CMT pagará a Isdefe individualmente por cada encargo que le haga durante el año de vigencia inicial del acuerdo -renovable, por supuesto-. Sin embargo, hay un límite; la factura de la empresa de defensa en este tiempo no podrá superar el millón de euros.

Precisamente por el perfil que tiene el nuevo colaborador de la CMT, la comisión se ha apresurado a tranquilizar a todo el sector en el mismo documento por el que se hace oficial el acuerdo, y que ha sido publicado en el BOE. La competencia sobre el resultado final de todos los trabajos de Isdefe la sigue manteniendo la CMT, que en ningún momento cede la titularidad de sus cometidos ni dejará de supervisar, revisar y determinar cualquier actuación de la compañía pública de seguridad. La confidencialidad, así como el destino de los datos que consiga en sus investigaciones o actuaciones, también está garantizada.

En estos momentos, las tareas fundamentales de la CMT son dos: establecer la normativa sectorial y controlar su cumplimiento. En este último punto, la principal vigilada es Telefónica, ya que a ella, como operadora dominante y dueña de la red, se dirigen la mayoría de las denuncias de sus rivales por incumplir las reglas e impedir el desarrollo. También las telefónicas celulares, por su cuota de mercado, acaparan bastantes conflictos.

Los apoyos externos se multiplican

Hasta hace muy poco la CMT sólo tenía ayuda externa de alguna empresa de auditoría, contratada para fiscalizar la contabilidad de costes de las operadoras consideradas dominantes. Pero en los últimos tiempos el organismo regulador ha tirado de consultores ajenos a la institución para conseguir ayuda en una tarea que cada vez es más compleja y tiene más representantes. Y es que no sólo se han multiplicado las operadoras que están en el sector, sino que casi cada día nace una nueva tecnología. También las ofertas de las telefónicas se han hecho más completas, con productos de distintos tipos formando paquetes, de forma que atribuir un precio a cada servicio es casi imposible de conseguir. Y todos esos datos son fundamentales para controlar a Telefónica, por ejemplo.