David Wyss

"Preveo que la Reserva Federal empiece a bajar los tipos en 2007"

El economista jefe de S&P cree que la Reserva Federal se guarda una subida adicional de los tipos en EE UU, pero luego iniciará las rebajas cuando la economía se desacelere

David Wyss (Fort Wayne, EE UU, 1944), es licenciado en económicas por la universidad de Harvard. Desde 1999 es el economista jefe de Standard & Poor's. Conversó con Cinco Días por teléfono desde la sede central que la agencia de rating tiene en Nueva York.

El crecimiento de la economía estadounidense en el primer trimestre ha sido revisado al alza hasta el 5,6%. ¿Le sorprende la fortaleza de este dato?

Es cierto que el dato final es un poco mejor al que esperábamos, pero no nos ha sorprendido. El fuerte crecimiento se compensa con el flojo comportamiento del último trimestre de 2005 cuando la economía se vio afectada por el huracán Katrina. Si se toma la media de ambos el dato sería del 3,5%.

¿Cree que este ritmo de crecimiento es sostenible?

Un ritmo del 5,6% por supuesto que no es sostenible. Nosotros prevemos que la economía se desacelere hasta el 2,5% en la segunda mitad del año.

¿Cómo puede la economía de EE UU crecer a este ritmo tras 16 subidas de tipos de interés seguidas?

Como le he dicho antes, no se puede ver de forma aislada el primer trimestre. Si se compara con el anterior el dato no es tan espectacular. De todas formas es cierto que la Reserva Federal Fed lleva subiendo los tipos desde hace dos años y que la economía no se ha desacelerado de la forma que se podría esperar. Creo que la explicación habría que buscarla en que aunque la Fed haya subido de forma agresiva los tipos a corto plazo, los tipos a largo, que son los que tienen mayor impacto en la economía, casi no se han movido. La principal respuesta a esta situación es que ha llegado mucho dinero a EE UU procedente del extranjero, tanto de instituciones públicas como privadas. Es decir, los mercados de bonos se han convertido en mercados globales y eso hace más complicado que las políticas individualizadas de los bancos centrales tengan el efecto deseado en sus propias economías.

La atención del mercado está en la Fed. ¿Volverá a subir los tipos?

Esperamos que la Fed realice una subida más en lo que queda de año hasta el 5,5%, aunque todo dependerá de los datos de crecimiento. A partir de ahí la Fed esperará hasta realizar su primera bajada de tipos a mediados de 2007.

¿Cuál sería el nivel ideal para que los tipos fomentasen el crecimiento y frenasen la inflación?

En mi opinión el 5% sería el nivel adecuado para cumplir esos objetivos, sin embargo, todo depende de lo que hagan el resto de bancos centrales y lo que ocurra con el precio del petróleo.

¿Se han acostumbrado ya los mercados a Ben Bernanke? ¿O todavía añoran a Alan Greenspan?

Es normal que tras 18 años conviviendo con Greenspan los mercados se hayan acostumbrado a él. Bernanke tiene que demostrar que puede ser un buen sustituto y eso llevará su tiempo.

¿Cree que la economía europea puede tomar el relevo si el PIB de EE UU empieza a desacelerarse?

Ese es el escenario que estimamos para este año, es decir, que la desaceleración en EE UU se vea compensada por una aceleración en Europa. Así la economía mundial no sufriría cambios y podría crecer al 5%.

Desde mayo los mercados han atravesado una fase de alta volatilidad. ¿A qué temen los inversores?

Principalmente a lo que pueda hacer la Fed. Si se suben los tipos no sólo habrá un impacto en el crecimiento, también en la valoración de todos los activos.

¿Cree que la situación actual es comparable a la de 2000?

No. Si se mira a las valoraciones ahora están en línea con su media histórica, mientras que en 2000 el PER del S&P 500 superó las 23 veces. Si las Bolsas han subido desde 2003 no ha sido por especulación sino porque los beneficios han crecido también mucho.

¿Qué mercados y qué sectores dentro de la renta variable son ahora los más interesantes para invertir?

El dólar todavía continuará débil debido sobre todo al déficit comercial estadounidense. Esta situación hace más atractivos a los mercados internacionales que a las Bolsas de EE UU. Los mayores retornos creo que los van a seguir ofreciendo los mercados emergentes, aunque también seguirán siendo los de mayor riesgo. En términos sectoriales, con una economía mundial estable, con cierto sesgo a la desaceleración en algunas zonas, nos gustan más los sectores defensivos. Todavía vemos con potencial al sector energético así que lo sobreponderaríamos. En el mercado hay riesgos y en un contexto donde muchas cosas que pueden ir a peor conviene más que nunca diversificar las carteras.

La limpieza de los balances no se ha visto acompañada por una mejora similar en los ratings, ¿por qué?

Los beneficios han sido muy buenos pero hay que ver en qué medida son sostenibles. Además, si se observan qué compañías se están endeudando no son aquellas con gran capacidad para generar grandes flujos de caja, como Exxon o Microsoft, sino que son otras compañías que piden prestado para crecer pero que no tienen una posición de caja buena ni tanta capacidad para generarla.

¿Teme que se haya generado una burbuja en el mercado inmobiliario?

No me preocupa el mercado comercial pero sí el residencial. Los tipos de interés bajos han hecho que la gente suba el precio de su vivienda por encima de lo sostenible. Creemos que los pisos se desacelerarán hasta equipararse al crecimiento de los ingresos. De todas formas esto no va a ser un problema para la economía americana, aunque sí para determinados individuos.

La rentabilidad de los bonos corporativos se ha aproximado a la de la deuda pública. ¿Qué le sugiere?

Los diferenciales de calidad se han estrechado porque se ha infravalorado el riesgo y porque el exceso de liquidez ha desviado muchos fondos a los bonos corporativos. Mi consejo a los inversores es que tengan muy en cuenta el riesgo que asumen al comprar determinados bonos a determinados precios.

Los peligros de una sociedad envejecida

David Wyss cree que el déficit fiscal de EE UU empieza a dar signos de mejoría. Sin embargo, se muestra más preocupado por el otro déficit, el comercial. 'En mi opinión es el mayor problema de la economía americana'. Wyss señala al Gobierno de EE UU como uno de los culpables de esta situación, pero matiza que no el único. 'No hay forma de reducir el déficit comercial sin que haya otros países dispuestos a renunciar a sus superávits'. Para este experto la presión sobre la deuda pública aún no es un problema pero podría llegar a serlo. 'Los gastos sociales y sanitarios aumentarán de forma dramática a partir de 2008 cuando la generación del baby boom comience a jubilarse en masa. Entonces veremos una explosión del gasto, no sólo en EE UU sino en el resto de economías occidentales debido al envejecimiento de la población', avisa.