Automoción

Mercedes Benz llama a revisar su modelo de 480.000 euros

Si conduce un coche de gama baja o media comprado recientemente y le surge algún problema de cualquier tipo, quizá le consuele saber que, al menos, muchos usuarios que se han gastado mucho más dinero que usted en adquirir su vehículo han sufrido problemas similares, si no peores.

Ejemplo de ello es Mercedes Benz. La principal filial del consorcio automovilístico DaimlerChrysler ha llamado a revisión a los vehículos deportivos Mercedes Benz SLR McLaren en todo el mundo por posibles problemas con el alternador, fallos que pueden producirse cuando el motor alcanza altas temperaturas, según confirmó ayer un portavoz de la empresa. Este coche tiene una potencia de 626 caballos, cuesta unos 489.000 euros, aproximadamente y se produce en la fábrica británica de McLaren en Woking, Inglaterra.

DaimlerChrysler España, en todo caso, aseguró ayer que la llamada se realiza como medida de previsión y que, en ningún caso, existe riesgo alguno para el conductor. La revisión comenzó a aplicarse hace una semana y afecta a todos los vehículos producidos desde el lanzamiento del modelo, en octubre de 2003, hasta mayo de este año. Es decir, unas mil unidades. De éstas, una veintena se han vendido en España en este periodo.

Casi todas las marcas de lujo han tenido que revisar alguno de sus modelos más vendidos

Las llamadas a revisión por defectos de fabricación se realizan directamente entre el fabricante y el cliente a través de los concesionarios. No existen, por ello, cifras oficiales que filtren y gestionen datos sobre estos fallos ni que agrupen las revisiones de los fabricantes, a diferencia de lo que sucede en EE UU. En ese país existe un organismo, la NHTSA (siglas para el equivalente en inglés de Administración Nacional para la Seguridad del Tráfico Rodado), que centraliza y ofrece a los usuarios datos sobre los fallos más frecuentes y qué marcas los sufren con más asiduidad, para ayudar así a la adquisición.

En España, ni la Dirección general de Consumo ni la Dirección General de Tráfico, de hecho, llevan contabilidad alguna. Tampoco se lleva la cuenta en diversas patronales del sector, como la de los fabricantes (Anfac), los concesionarios (Faconauto) o los vendedores (Ganvam). Una portavoz de la DGT aseguró ayer a Cinco Días que los defectos de fabricación en los coches 'no afectan a la seguridad del tráfico'.

Y eso que las llamadas a revisión se producen en la práctica totalidad de los fabricantes. Incluso en los de lujo. Así, BMW llamó a revisión durante el año pasado a 75.000 unidades de sus modelos Serie 7 (desde 70.000 euros) y Serie 5 (desde 40.000 euros) en todo el mundo por una avería en el sistema de calefacción de los asientos que puede provocar quemaduras en los ocupantes. A principios de año, el fabricante alemán de deportivos Porsche llamó a revisión un total de 18.627 unidades de su modelo 911 Carrera (desde 82.000 euros) para cambiar el tubo de escape. Hace dos años, la compañía revisó otros 40.848 automóviles del modelo Cayenne (desde 53.000 euros).

En mayo, Toyota se vio obligada a revisar 11.000 vehículos de su marca Lexus (de la gama IS y GS, que cuestan entre 42.000 y 72.000 euros) en Japón y 46.000 vehículos en el resto de países, para reparar defectos en el cinturón de seguridad. A principios de año, Audi revisó 70.000 A3 2.0 Tdi (desde 27.000 euros), y otros 172.000 más en EE UU por posibles defecto en el cableado. En 2004, Volvo se vio obligada a revisar casi 600.000 coches en todo el mundo por defectos en el radiador y problemas mecánicos.

Abundancia de datos en Estados Unidos

La escasez de información que existe en España contrasta con la abundancia de datos en EE UU. Allí, las marcas se aplican en aumentar su fiabilidad por la atenta mirada del regulador NHTSA. Según el organismo, un equivalente a la DGT española, General Motors llamó a revisión a cinco millones de vehículos el pasado año, frente a los 10 millones de 2004.

Su rival Ford superó al mayor fabricante de coches con seis millones de unidades revisadas, frente a cinco millones en 2004.

Toyota, por su parte, se vio obligado a llamar a taller a 2,2 millones de unidades, por 1,2 millones en 2004. Su filial Lexus fue la marca más fiable, por delante de Porsche y de Lincoln. Entre las marcas de lujo, la primera de esta lista fue Mercedes Benz, en el octavo lugar de la tabla, con 341.956 vehículos.