Para invertir

Wall Street se enamora de Asia

Ejecutivos, economistas, políticos, profesores universitarios y banqueros de inversión estadounidenses han caído rendidos al encanto oriental. Asia en general, y China en particular, constituyen las zonas preferidas donde invertir y hacer negocios fuera de EE UU para destacados miembros de la intelligentzia de Wall Street, a los que han podido tener acceso representantes de 14 periódicos internacionales, entre los que se encontraba Cinco Días, durante las últimas dos semanas.

En algunos casos, la apuesta por Asia se basa no sólo en el potencial de la región, sino también en la falta de atractivo de otras zonas. 'Cada vez nos interesa menos la consolidación bancaria en Europa. Creo que las trabas regulatorias y sociales harán muy difícil la creación de un gran banco europeo. Como mucho habrá pequeñas compras', apuntó Charles Prince, presidente y consejero delegado de Citigroup, quien negó de plano los rumores acerca de un posible interés por Société Générale.

Tras las restricciones que les impuso en 2004 la Securities Exchange Commission (SEC), el regulador de mercado estadounidense, Citigroup se ha tenido que acostumbrar a crecer de forma orgánica. 'En el mercado interno este tipo de crecimiento va a seguir imperando. En los mercados emergentes vamos a ser más activos, principalmente en Asia. Queremos crecer en ellos lo más posible antes de que llegue la competencia', indicó Prince.

Hace dos años Citigroup se convirtió en el primer banco occidental en tomar posiciones en Corea del Sur, 'un país estratégico para nosotros', con la compra de Koram por más de 2.000 millones de euros. El siguiente paso puede ser en China, donde el Gobierno de este país prepara una completa apertura del mercado financiero minorista para finales de año, lo que permitiría a los bancos extranjeros abrir sucursales en todo el país.

Aunque Latinoamérica 'es una región muy importante' para Citigroup desde un punto de vista histórico, el máximo ejecutivo del banco aseguró que la suspensión de pagos de Argentina en 2002, donde la entidad estaba presente, 'les ha hecho aprender la lección' sobre lo que se debe y no se debe hacer en la zona. 'En nuestra opinión, México, Brasil y Chile son los mercados más interesantes para invertir', apuntó Prince.

Jim Wolfensohn, que presidió el Banco Mundial durante diez años, está convencido de que 'China e India están cambiando la economía mundial'. Wolfensohn, que ahora está en nómina de Citigroup como consejero y presidente del comité asesor internacional de la entidad, se mostró especialmente optimista con respecto a China. 'Tiene gente muy capaz e instruida dentro del área económica del Gobierno, que está transformando el sistema financiero del país', explicó.

La confianza de los expertos en Asia está basada no sólo en sus expectativas de futuro, sino también en su presente. 'Será la región que más crezca este año. Según nuestras previsiones el PIB asiático, sin contar a Japón, crecerá un 6,7% en 2006, casi el doble que EE UU, y tres veces el aumento estimado para la economía europea', subrayó David Wyss, economista jefe de Standard & Poor's.

Este diferencial de crecimiento, la lenta pero continua apertura de China a la economía de mercado y el hecho de que en el continente asiático viven 3.800 de los 6.400 millones de personas que habitan en el mundo, llevan a Robert Hormats, vicepresidente de Goldman Sach, a predecir 'una revolución del consumo en Asia'. En su opinión, es la región más interesante donde invertir en estos momentos, 'principalmente en Corea, India, China y, en un tiempo, Vietnam'.

Esta corriente de optimismo puede llevar a los inversores a preguntarse si no estarán asistiendo a un dejà vu: durante la década de los noventa del pasado siglo las economías del sudeste asiático también asombraban al mundo con su velocidad de crecimiento económico y un poderoso desarrollo tecnológico. Sin embargo, en 1997 se inició una crisis económica y financiera en estos países que tuvo repercusiones en todos los mercados del mundo, principalmente en Latinoamérica.

¿Puede ocurrir de nuevo? 'La crisis asiática de 1997 es improbable que vuelva a repetirse en las mismas proporciones porque las economías de la zona ya no son tan vulnerables. Asia ha logrado un crecimiento sostenido que podrá mantener en los próximos años. Se ha convertido en el centro de la gravedad de la economía mundial porque es el centro de la demanda', destacó Jeffrey Sachs, economista y profesor de la Universidad de Columbia.

El vicepresidente de Goldman Sachs comparte esta opinión: 'Las empresas asiáticas tienen mejores prácticas corporativas y están menos endeudadas; por su parte, sus economías han acumulado gran cantidad de reservas y los tipos de cambio son más flexibles que en 1997'.

El riesgo de menospreciar el riesgo

Junto con la apuesta por Asia, otro de los puntos de coincidencia entre la comunidad económica y financiera de Wall Street es la alarma ante la situación de confianza excesiva generada por el largo periodo con los tipos más bajos de la historia. Un exceso que se ha empezado a pagar con las caídas del último mes. 'El único activo que no parece sobrevalorado es el riesgo', advierte Robert Rubin, secretario del Tesoro de EE UU durante la mayor parte del mandato de Clinton.

David Wyss, economista jefe de Standard & Poor's, comparte esta opinión: 'Muchos inversores creen que los mercados son seguros; eso es peligroso. Que la gente piensa que los mercados son seguros lo demuestra la caída de los spreads diferencial de rentabilidad entre los bonos estatales y los privados'.

El economista y profesor de Columbia Jeffrey Sachs señala otro tipo de riesgo para el mercados: los déficits estadounidenses. 'La economía de EE UU sigue siendo dinámica e innovadora, pero tiene debilidades estructurales'. Para Sachs sólo hay dos soluciones para recortar los déficits: 'Subir los impuestos y salir de Irak'.