Autopistas

Cintra pone fin al contencioso con el gobierno de Ontario

Punto final a las disputas legales por la autopista canadiense 407 ERT. Cintra y el Gobierno de Ontario (Canadá) anunciaron ayer un acuerdo por el que ambas partes desisten de seguir pleiteando por la subida de tarifas. La filial de Ferrovial se ha comprometido a hacer las ampliaciones de carriles antes de lo previsto y a incluir descuentos para los usuarios frecuentes.

El grupo Cintra consiguió despejar ayer una de las dudas que pesaban sobre su actividad a medio plazo en Canadá. La filial de Ferrovial llegó a un acuerdo con el Gobierno de Ontario que zanja los pleitos en los que ambas llevan enzarzadas desde febrero de 2004. Con esta decisión, Ontario acepta que la concesionaria puede subir sus tarifas sin necesidad de concesión administrativa. El Ejecutivo canadiense acepta también cumplir su obligación de denegar el permiso de circulación a los vehículos que se nieguen a pagar los peajes.

Cintra, por su parte, tiene que adelantar su obligación, contenida en el contrato de concesión, de aumentar el número de carriles de la carretera y de establecer descuentos para usuarios frecuentes de la vía. La ampliación está prevista para un extensión de 50 kilómetros por sentido, que se ejecutará durante los dos próximos años. Supone una inversión de 100 millones de dólares canadienses (70,6 millones de euros). La autopista es el principal activo de Cintra, que le aporta alrededor del 46% del resultado bruto de explotación. La empresa tiene una participación del 53,2% en la gestión de la vía.

Aproximadamente el 65% de la ampliación acordada ya se encuentra en construcción o está previsto que se abra a lo largo de este año y el siguiente. El tercio restante de la ampliación se adelantará entre cuatro y cinco años, sin que existan inversiones adicionales a las establecidas en el contrato. La antelación de la ampliación del número de los carriles aumentará la capacidad de la autopista en un 33% en las secciones centrales, que son las que cuentan con mayor volumen de usuarios.

La concesionaria y el Gobierno de Ontario llevaban pleiteando desde 2004, cuando el Ejecutivo estimó que Cintra no podía subir los peajes sin su autorización

FERROVIAL 22,02 1,19%

El anuncio obtuvo una respuesta alcista en los mercados. Las acciones de Cintra subieron un 0,56%, hasta los 10,77 euros, mientras que las de su empresa matriz, la constructora Ferrovial se anotaron un repunte del 2,55%, hasta los 68,40 euros. 'Aunque Cintra estaba ganando los pleitos contra el gobierno, esta situación era demasiado recurrente y levantaba muchas incógnitas respecto a la gestión de la empresa. Este acuerdo da tranquilidad y visibilidad a medio plazo', estimaban ayer los expertos.

Desde la liberalización de las tarifas en 2003, la concesionaria española subió las tarifas de la autopista 407 ERT en torno a un 30%. El gobierno de la provincia de Ontario alegó que Cintra no tenía derecho a incrementar los peajes sin la previa autorización del ejecutivo. Estimó que esta subida implicaba un incumplimiento del contrato de concesión, que se adjudicó en 1999, y acudió a los tribunales.

Pese a que la concesionaria había obtenido ya varias resoluciones parciales favorables, judiciales y arbitrales, el Gobierno de Ontario continuaba recurriendo y apelando las decisiones, lo que generaba 'inseguridad en el futuro de la gestión a medio plazo', explicaban los analistas. Los tribunales determinaron en varias ocasiones que Cintra no necesitaba autorización para subir las tarifas.

La autopista 407 ERT de Toronto, en la provincia de Ontario, es la primera carretera de sus características en explotación en el mundo con peaje totalmente electrónico y libertad tarifaria. El mecanismo de revisión de tarifas de la autopista prevé la posibilidad de aumentarlas siempre que se cumpla un tráfico mínimo. En 2005, la autopista contabilizó una media total de más de 280.000 viajes diarios, un 4,4% más que en 2004. Durante el ejercicio, los ingresos generados por la autopista fueron de 280,5 millones de euros y el Ebitda llegó a los 213 millones de euros.