Banca italiana

El Banco de Italia frena la opa de Unipol sobre BNL

El Banco de Italia decidió el viernes a última hora suspender la opa que tenía en marcha Unipol sobre la BNL. El banco central italiano esperará a que la Consob, equivalente a la CNMV española, decida si Unipol debe subir su oferta de 2,75 euros por acción a 2,92 euros, como reclama el BBVA. La decisión se produce el mismo día en el que se conoce que la justicia investiga al gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio.

El camino para que el BBVA vuelva a optar por comprar BNL se le allana a cada momento. A última hora del viernes, de hecho, se produjo una noticia que dio un vuelco a la operación de Unipol al decidir el Banco de Italia frenar la opa lanzada por la aseguradora sobre BNL.

El regulador bancario ha optado por esperar a que la Consob se pronuncie sobre la reclamación del BBVA. El grupo español ha pedido que Unipol suba el precio de la opa sobre BNL de 2,75 euros a 2,92, el mismo que presuntamente ha pagado la aseguradora a otros socios. Será una vez que el regulador bursátil decida sobre la queja del grupo español cuando el Banco de Italia se pronuncie definitivamente.

Estos movimientos coinciden con la investigación iniciada por la Fiscalía de Milán al Banco de Italia acerca de la opa de BPI sobre la banca Antonveneta apunta cada vez más alto. Si el martes era detenido el ex consejero delegado de BPI, Gianpiero Fiorani, tres días después, la prensa italiana señalaba que las pesquisas de la Justicia también llegan al gobernador del Banco de Italia.

'O el gobernador da un paso atrás o el Gobierno tomará medidas', según el ministro de Economía

Aunque no existe confirmación oficial, algunos diarios aseguran que los fiscales investigan a Antonio Fazio por la sospecha de que ha cometido un delito de 'abuso de información privilegiada'.

Ante la nueva situación, el ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti, lanzó el viernes un ultimátum a Fazio. 'O el gobernador da un paso atrás dimite o el Gobierno y el Parlamento tendrá que dar un paso adelante'.

Fazio es investigado por la sospecha de ofrecer información confidencial a su amigo personal Gianpiero Fiorani, ex consejero delegado de la BPI, cuando el Banco de Italia analizaba la autorización de la opa lanzada por el banco sobre Antonveneta, por el que también pugnaba el holandés ABN Amro. El BBVA también intentó en ese mismo periodo comprar la BNL. Como en el caso de los holandeses, cuando lanzaron la opa se toparon con las trabas de Fazio. Mientras BBVA y ABN Amro esperaban el visto bueno del regulador, grupos de inversores italianos se aliaron para hacerles frente, encabezados por la aseguradora Unipol en el caso de BNL. La resistencia nacional funcionó y el BBVA anunció su retirada del mercado italiano.

La situación ha dado un giro. Una denuncia de BBVA ha desencadenado una investigación contra el presidente de Unipol, Giovani Consorte, por manipulación del mercado en la compra de acciones de BNL.

Los problemas de la Fazio y Consorte con la justicia, podrían propiciar que el BBVA se replanteara su incursión en Italia. El Gobierno ha mostrado firmeza en su ofensiva contra Fazio. El ministro de Economía, Giulio Tremonti, tras calificar la situación de 'inaceptable', señaló que la futura ley del Banco de Italia recogerá que el gobernador será elegido por el Ejecutivo, previa consulta al Parlamento. Temonti adelantó que la nueva ley incorporará 'algo sustancial' para lograr la salida de Antonio Fazio.

Contrario al código del BCE

Los quebraderos de cabeza de Fazio provienen de varios frentes. A la andanada de críticas italianas y el expediente abierto por la Comisión Europea, se une ahora la voz de Jean-Claude Trichet, gobernador del BCE.

Preguntado acerca de los lujosos regalos recibidos por Fazio de parte de Gianpiero Fiorani, amigo personal y ex consejero de BPI, Trichet aseguró que Fazio 'habría violado el código de conducta del BCE', en caso de ser ciertas las informaciones publicadas. Ese código de buenas prácticas, que rige para todos los gobernadores de bancos centrales de la UE, contempla que recibir regalos de cierta cuantía es 'incompatible con la necesaria independencia' de los reguladores. Aunque esa cuantía no está tasada para los gobernadores, los miembros del consejo ejecutivo tienen prohibido recibir presentes que tengan un valor superior a 100 euros. Fiorani regaló a Fazio un reloj de lujo, joyas, champán y un equipo de televisión.