EDITORIAL

El futuro de las rurales

Las cajas rurales han decidido emprender un camino interesante. Un nutrido grupo de estas entidades se ha dirigido al Banco de España con el fin de pedir autorización para comenzar a hacer operaciones cruzadas o de manera conjunta con una garantía global. De ponerse en marcha este mecanismo, podría considerarse como un primer paso hacia la integración, aunque sólo sea en el campo operativo, de un sector tradicionalmente muy atomizado.

Es evidente que en un mercado tan duro como el financiero, el tamaño, el volumen de negocio, es cada vez más importante para competir en condiciones aceptables. Es también evidente que las cajas rurales tienen un gran peso específico en mercados locales, algo que no pueden ni deben perder. Por ello, su futuro pasa por lograr una sabia y prudente combinación de ambos factores. Eso sí, bajo la atenta mirada y supervisión del Banco de España.