Impuestos especiales

Subirán los impuestos de alcohol y tabaco para financiar la sanidad

El Gobierno ultima el proyecto de presupuestos para 2006 y estudia incluir la subida de algunos impuestos especiales, como los que gravan el consumo de alcohol y de tabaco. El objetivo es dotar a las comunidades autónomas de más recursos (tienen cedido el 40% de los ingresos por estos impuestos) y enjugar un déficit sanitario de 7.000 millones de euros.

El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, explicó, en declaraciones a la agencia Efe difundidas ayer, que el Ejecutivo está considerando varias alternativas, entre las que figura elevar esos tributos, propuesta que llevará a la Conferencia de Presidentes del 6 de septiembre, para ayudar a las comunidades a afrontar el déficit sanitario.

Solbes subrayó que el Estado está dispuesto a 'coadyuvar' a la solución del problema, pero reiteró que no tiene la responsabilidad principal del mismo, que se deriva del modelo de financiación aprobado en 2001 y del importante incremento de población que ha tenido lugar desde entonces y que se ha repartido de forma desigual.

Además de la subida de algunos impuestos del Estado con repercusión en la sanidad, el Ejecutivo está considerando la posibilidad de dotar a las comunidades de más capacidad normativa para que puedan elevar sus propios tributos y así obtener ingresos adicionales. Solbes reseñó que la idea es no forzar a las comunidades a aumentar los impuestos directos, por los problemas políticos que genera, sino 'intentar que avancen más' en el ámbito de la imposición indirecta.

Además, indicó, es fundamental trabajar para reducir el gasto sanitario, con medidas en política farmacéutica y de coordinación entre las distintas administraciones. Si todo eso se pone en marcha, añadió, el Gobierno está dispuesto 'a echar una mano temporalmente aportando algunos recursos'.

El vicepresidente quiso subrayar que esa aportación, que podría verse reflejada ya en los presupuestos de 2006, según han indicado varios miembros del Ejecutivo, sería temporal, porque al final el incremento de población que ha provocado el déficit acabará, a su vez, generando más ingresos tributarios en las regiones en las que se ha concentrado. En este sentido, la pasada semana el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, apuntó la posibilidad de que el abultado déficit sanitario sea financiado 'a medias' entre el Gobierno central y las regiones.

Solbes opinó que la Conferencia de Presidentes debería girar en torno a esas ideas, que ya fueron debatidas y lo serán de nuevo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera que está previsto que se reúna en la última semana de agosto.

La edad no será determinante para prejubilar a los funcionarios

El vicepresidente segundo del Gobierno aseguró que el plan de prejubilaciones para los funcionarios de la Administración central que estudia el Ejecutivo en ningún caso se aplicará en función de la edad de los trabajadores, sino de las necesidades de la Administración.

Solbes aseveró que 'nadie está hablando de que todos los funcionarios por encima de una determinada edad vayan a jubilarse, no se está planteando eso en absoluto'. La preocupación del Gobierno no es la prejubilación de los funcionarios, sino la modernización de la Administración, dijo Solbes, quien precisó que 'es evidente que tenemos una Administración residual', consecuencia de la creación del Estado autonómico.