Derivados

Estrategias con futuros y opciones sobre cosechas, pescado o ganado

Los inversores que estén más o menos acostumbrados a operar con opciones y futuros seguramente lo hagan sobre activos financieros (acciones, índices bursátiles, bonos, divisas) pero existen también derivados sobre otro tipo de activos que no son financieros, los commodities (materias primas). Podríamos definir un commodity como un producto que se negocia en mercados organizados cuya principal característica es que es un producto real o tangible y que es entregable (en el sentido más puro de la palabra, no es una transacción electrónica sino de una entrega física del producto).

Los productos de los que hablamos van de los más conocidos como los cereales o el oro hasta los más insospechados como las tripas de cerdo congeladas o el ganado vivo. Principalmente se pueden establecer cuatro grandes categorías: productos agrícolas y de pesca (distinguiendo entre alimentarios y no alimentarios), metales (ferrosos y no ferrosos), industriales y energéticos. Aunque resulte un poco tedioso voy a nombrar unos cuantos productos de cada categoría (distintos de lo ya nombrados) para que se puede hacer una idea más clara de lo que se está negociando en estos mercados de derivados sobre commodities. Uno de ellos son los agrícolas y de pesca alimentarios como el café, la carne, el pescado, las patatas, los brotes de soja y el zumo de naranja, entre otros. Otra categoría la conforman los agrícolas no alimentarios como el algodón, el tabaco, la madera. Los metales ferrosos como hierro, el acero son otra clase, mientras que los metales preciosos y no ferrosos como la plata, el paladio, el platino, el zinc, las aleaciones, conforman otra opción. Otra categoría son los industriales como la pasta de papel, los plásticos, la urea (fertilizante), el etanol (producto químico) y una última está formada por los energéticos como el petróleo, el gas natural y el carbón.

En general, tanto estos productos como los derivados existentes sobre ellos son poco conocidos como instrumentos negociables de mercado, es decir, pocos de nosotros nos planteamos obtener una rentabilidad añadida con ese dinero que hemos ahorrado a lo largo del año comprando futuros sobre vacas (que al final es a lo que se refieren cuando hablan de 'ganado de engorde' o 'ganado vivo') porque pensamos que va a subir su precio.

Si a alguien le parece sugerente la idea de invertir en estos mercados hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para que nadie se lleve a engaños. Lo primero es que en este caso, todavía más que en el de los activos financieros, interesará siempre negociar en el mercado de derivados en vez de directamente el producto para evitar muchas de las complicaciones añadidas que tiene el producto en sí mismo. Otra observación es la de evitar tener contratos abiertos a vencimiento (es decir, no haber vendido si compramos originalmente o no haber recomprado si en el origen vendimos) ya que en los derivados sobre commodities la entrega física es literal, si tenemos un futuro comprado sobre mantequilla a vencimiento tendremos que pagar la mantequilla pero además nos la entregarán 'en casa'.

Por último, conviene aclarar que los factores que influyen en estos productos y sus derivados no son los habituales. Los informes que más nos interesarán son los climatológicos, los de cosechas y de ciclos, entre otros. Es resumen, puede ser otra forma de diversificar riesgos.