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Medicamentos que ladran y ronronean

Muchos amantes de los animales domésticos dividen con cierto humor a las personas en tres grupos: los que, como ellos, quieren verdaderamente a sus mascotas; los que simplemente conviven con ellas, y aquellos para los que un perro o un gato tiene el mismo significado emocional que una vaca, una hormiga o un cerdo.

El primer grupo sabe por experiencia que la relación con un animal de compañía es una fuente inagotable de satisfacción y de bienestar. Los demás han tenido que esperar a que la ciencia lo haya comprobado para comenzar a aceptarlo.

Así, desde hace unos años, veterinarios, psicólogos, cardiólogos, neurólogos y otros expertos en salud humana han llevado a cabo estudios sobre los efectos de la convivencia con animales de compañía tanto en niños, como en ancianos y enfermos.

Hay estudios que demuestran que los dueños de animales tienen menos estrés

Es la llamada Teaac (Terapia y Educación Asistida por Animales de Compañía), que consiste en utilizar a animales para mejorar la calidad de vida y el bienestar de estas personas, especialmente en el caso de enfermos que padecen dolencias como el Alzheimer, la enfermedad coronaria, la depresión, el VIH o el autismo.

La Clínica Mayo en Estados Unidos, por ejemplo, recuerda a sus pacientes que existen estudios científicos que demuestran que la gente que tiene un perro 'tiene más posibilidades de sobrevivir tras haber tenido un ataque al corazón que el resto'.

Los mismos estudios revelan que la presión sanguínea, el ritmo cardíaco y el nivel de estrés de los propietarios de mascotas también son menores que los del resto de la población, algo muy fácil de entender para quien haya tenido una experiencia tan simple como la de escuchar, en un ambiente silencioso, el ronroneo de un gato.

En España la Fundación Affinity (antes Purina) ha promocionado programas de terapias con animales en distintas comunidades autónomas españolas, tanto en centros geriátricos como en cárceles, hospitales psiquiátricos y centros de educación especial para niños autistas o hiperactivos. 'En las personas solas y los ancianos un perro o un gato puede reducir los sentimientos de tristeza, la ansiedad y la depresión. También ayudan a los terapeutas a conectar con niños con trastornos psicológicos y emocionales. En los centros penitenciarios contribuyen a mejorar la autoestima de los internos y facilitan su rehabilitación', explican desde la fundación.

Desde la Clínica Mayo el consejo es claro. 'La compañía y el amor incondicional de una mascota no tiene precio. Aunque requiera tiempo, cuidar de un animal es beneficioso tanto para la mascota como para su dueño'.

Beneficios adecuados para cada circunstancia vital

Las ventajas de tener un animal doméstico para la salud física y psicológica benefician a todos los colectivos. Los efectos que esta convivencia producen han sido estudiados por grupos, ya se trate de ancianos, niños o personas con trastornos psicológicos.

¦bull;En los ancianos, los animales mejoran la autoestima, favorecen el ejercicio físico, aumentan el contacto social y la vitalidad y disminuyen la medicación.

¦bull;En los niños con trastornos emocionales facilitan el aprendizaje de las matemáticas, elevan la autoestima, desarrollan la compasión y ayudan a comprender la vida y la muerte.

¦bull;En los enfermos disminuyen el ritmo cardiaco y la presión, suavizan el estrés, reducen la tristeza y el insomnio.