Impuestos

La carga fiscal española fue del 36,5% del PIB en 2003, menor que la media de la UE

La carga fiscal global española (impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social) en 2003 fue de un 36,5% del PIB, por debajo de la media de la UE, que fue del 41,5%, según datos publicados hoy por la Oficina de Estadística comunitaria (Eurostat).

Un año antes, en 2002, la carga fiscal en España también estuvo por debajo de la media comunitaria (36,3% frente al 41,3% de la UE de Veinticinco), como también en 1995 (34,3% en España frente al 42,0% de la UE antes de la ampliación).

Durante 2003 la carga fiscal varió notablemente entre los Estados miembros de la UE. Suecia registró la relación entre ingresos fiscales y el PIB más elevada (51,4%), seguida de Dinamarca (49,8%), Bélgica (48,1%), Francia (45,1%) y Finlandia (45,1%). Las tasas más bajas se observaron en Lituania (28,7%), Letonia (29,1%), en Eslovaquia (30,9%), Irlanda (31,2%) y en Estonia (33,4%).

En 2003, comparado con el año anterior, la carga fiscal aumentó en diecisiete Estados de la UE, disminuyó en siete y se mantuvo invariable en Alemania. Las subidas más acentuadas de la carga fiscal se registraron en Chipre (del 32,5% al 34,3%), en Irlanda (del 29,8% al 31,2%) y en Estonia (del 32,4 al 33,4%). Las bajadas más importantes se produjeron en Eslovaquia (del 32,5% al 30,9%), en Grecia (del 39,8% al 38,6%) y en Finlandia (del 46,1% al 45,1%).

Por tipo de impuestos

El examen de Eurostat pone de manifiesto también diferencias notables entre los Estados miembros en lo que respecta al peso de los distintos tipos de impuestos. En 2003, Polonia (19,7%), Eslovenia (20,8%) y Eslovaquia (23,2%) registraron los índices más bajos de impuestos directos en la carga fiscal total (29,6% en España). En el otro extremo, Dinamarca (58,6%), Reino Unido (42,0%) y Finlandia (41,0%) registraron los índices más importantes de impuestos directos. La media registrada en el conjunto de la UE fue del 31,6%.

Respecto a los impuestos indirectos, Eurostat destaca que los índices más altos se registraron en Chipre (49,4%), en Hungría (42,3%) y en Portugal (41,9%), frente a una media del 33,8% para el conjunto de la UE (y 33,7% en España). Los niveles más bajos fueron registrados en Bélgica (28,8%), el Reino Unido (42%) y la República Checa (31,4%).

En cuanto a las cotizaciones sociales, Alemania (44,4%), la República Checa (41,6%) y Francia (40,2%) tuvieron los índices más importantes, por encima de la media de la UE (34,5%) y 36,7% en España. Dinamarca (5,4%), Irlanda (19,1%) y el Reino Unido (21%) son los Estados miembros con los niveles más bajos en cotizaciones sociales. En el caso de Dinamarca, según recuerda Eurostat, el régimen de la seguridad social está financiado casi exclusivamente por el sistema general de impuestos.