Fondos

Gestores y aventureros

El Indiana Jones de las finanzas. Así bautizó en una ocasión un diario japonés a Richard Davis, uno de los miembros del equipo que gestiona los fondos de recursos naturales -minería, oro y energía- de Merrill Lynch Investment Managers (MLIM). En cierto modo, la gestión de estos fondos tiene algo de aventurero, pues la suya no es tarea de escritorio y ordenador, sino de ponerse el casco y bajar a las minas para conocer las compañías en profundidad.

'La búsqueda de metales y oro se ha realizado durante cientos de años', relata Graham Birch, jefe del equipo gestor de recursos naturales. 'De alguna manera, nosotros seguimos los pasos de los conquistadores españoles, aunque de una manera más civilizada', bromea. Desde las oficinas de Merrill Lynch en Londres, a las orillas del Támesis, Birch desgrana una presentación algo heterodoxa sobre los fondos que gestiona. Valoraciones, precios objetivos y distribución de carteras quedan momentáneamente al margen y pasa a un primer plano el trabajo de campo, la bajada a las minas en países remotos. 'Hay sitios a los que tardamos varios días en llegar. No son lugares a los que iría de vacaciones', afirma Birch con humor. El traje y la corbata que lleva no se corresponden en absoluto con el Graham Birch vestido con mono y casco de minero que aparece en las fotos de su presentación.

Bajar a la mina da confianza

'Hemos estado en lugares a los que yo no iría de vacaciones', afirma Graham Birch

'Las visitas que realizamos por minas de todo el mundo nos permiten ganar confianza en las compañías en que invertimos', sostiene Birch. Richard Davis añade un dato más que explica este afán viajero. 'No es lo mismo hablar con el financiero de la compañía que llega a tu oficina que presentarte en la mina y hablar con los ingenieros'. Una de las claves de la inversión en compañías mineras, según explican estos expertos, es el tiempo que durarán las reservas. Por ello es mejor conocer la mina de primera mano.

'Si no hiciéramos tantas visitas nuestras vidas serían más fáciles, pero el fondo no habría subido tanto', continúa Birch.

El Merrill Lynch World Gold Fund ha ganado más del 150% en los últimos cinco años y cerca del 113% en los últimos tres. El Merrill Lynch World Mining Fund, que no sólo invierte en minas de oro, acumula una ganancia del 109% en cinco años y del 72% en tres, según datos de Morningstar.

Los fondos de oro, de hecho, fueron las estrellas de la inversión en los peores años de la última crisis bursátil, porque se beneficiaron de la apreciación del oro a medida que los inversores se refugiaban de la tormenta financiera apostando por este activo. 'En los próximos años esperamos que crezca mucho la demanda de oro en China, lo que debería hacer crecer los precios', explica Birch.

Una de las claves del comportamiento bursátil de las compañías mineras auríferas es el precio del oro. La evolución de estos valores está directamente ligada al metal precioso.

El trabajo en la mina, según cuentan estos gestores, es duro. Son millones de toneladas de roca las que hace falta extraer para lograr un lingote de oro de unos 20 o 30 kilos. Pero merece la pena. Ese lingote puede valer una cuarto de millón de dólares, unos 190.000 millones de euros.

El equipo que dirige Birch rastrea el mundo en busca de compañías mineras interesantes. El objetivo es encontrar empresas que estén baratas en Bolsa porque nadie las sigue. Y en muchos casos esto exige buscar en países lejanos y emergentes en términos económicos. 'Muchas compañías están efectivamente en países emergentes, y eso implica un riesgo que evitamos diversificando mucho el fondo en términos geográficos'. El fondo de minería, por ejemplo, invierte en Norteamérica, América Latina, Sudáfrica, Australia, China y Rusia entre otras regiones.

'Tuvimos que ir a ver una mina al Congo y nos dijeron que estábamos locos, que era una zona muy peligrosa. En realidad no era para tanto', explica Richard Davis. '¿Sabían que una de las mayores minas del mundo se encuentra en una pequeña isla de Nueva Guinea?', pregunta poniendo de relieve la variedad de países que su trabajo obliga a visitar. 'Lamentablemente no es en Suiza donde están las mejores minas del mundo', confirma Birch.

También los sectores en los que invierte este fondo se encuentran extraordinariamente diversificados. Productores o extractores de aluminio, oro, níquel, cobre, platino y diamantes, entre otros, conforman una cartera en la que la compañía con más peso difícilmente supera el 10%.

En busca del petróleo

El equipo de aventureros que dirige Graham Birch lo completan los gestores del fondo de energía, Robin Batchelor y Poppy Buxton. Suya es la tarea de buscar por todo el mundo compañías petroleras y gasísticas. Su álbum de fotos también incluye una nutrida selección de imágenes a pie de oleoducto, en remotos países, y con el casco de obra puesto. 'Buscamos compañías que tengan reservas para mucho tiempo, pero la conveniencia o no de invertir en ellas depende del tipo de crudo que extraigan, así como del país y el régimen fiscal en que se encuentren', explica Batchelor.

Aunque no es un fondo de compañías de pequeña o mediana capitalización, éstas tienen bastante presencia en la cartera. Entendiendo por mediana capitalización 20.000 millones de dólares (15.000 millones de euros), un tamaño parecido al de Iberdrola. Batchelor confía en la evolución del sector energético porque sostiene que los precios del crudo se mantendrán elevados. 'Por primera vez hay tensiones en el crudo tanto en la oferta como en la demanda, la cual seguirá creciendo el año que viene', sostiene este experto.

La evolución del dólar determinará la marcha de los mercados en 2005

'Ahora más que nunca el valor del dólar será el motor de la mayoría de las inversiones en 2005', afirma Ewen Cameron Watt, el jefe de análisis de Merrill Lynch Investment Managers, la gestora de fondos del banco de inversión.

La noticia positiva, según las previsiones de Watt, es que el dólar recuperará terreno frente al euro el año que viene gracias a la reducción de los déficit fiscal y comercial y a una subida de los tipos de interés oficiales en EE UU superior a la que se puede esperar en Europa.

'Nuestro modelo refleja que en estos momentos el euro está sobrevalorado como nunca lo ha estado en los últimos 15 años', explica Watt. 'Sin embargo, los modelos sólo son válidos cuando dan una señal muy clara', matiza.

Este experto espera que el precio de las materias primas, tanto metales como petróleo, sigan a niveles elevados, pero no teme que afecte al ciclo económico. 'Estamos asistiendo a un ciclo normal, con crecimiento muy fuerte en la primera parte y algo más lento en la segunda'.

Con respecto a los activos aptos para la inversión, Watt considera que hay que evitar los bonos porque históricamente están muy caros.

En lo referente a la renta variable, Watt espera la desaceleración en el ritmo de crecimiento de beneficios empresariales, pero estima que la Bolsa será el activo más rentable. En concreto, la gestora de Merrill apuesta por las compañías con buenos dividendos y por el sector energético, en un contexto de precios del petróleo elevados.