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El mar se mira en Barcelona

Todo el que quiere comprarse un barco en España pasa primero por el Salón Náutico de Barcelona'. Así resume Enrique Puig, presidente del salón, la importancia del evento dentro del mundo náutico. Como explica con un símil, 'el que quiere una colonia se va a una tienda, pero en el caso de un barco no se puede ver toda la oferta junta' dice. De aquí, el sentido de las ferias náuticas. Y Barcelona está situada entre las tres más importantes de Europa junto a Düsseldorf y Génova.

Ante tal impulso, es raro el astillero, nacional o extranjero, que construya algún tipo de embarcación para el recreo que no esté en Barcelona estos días. Vienen a exhibir sus novedades. Pero no sólo se ven barcos en el recinto de la Fira, el Gran Vía 2. El mundo del ocio en el mar está representado al completo. Pesca de altura, buceo, y sobre todo, mucha navegación. Todo tipo de artilugios (barómetros, compases, brújulas, sondas, defensas, amarras, velas, anclas o un sinfín de adornos para los barcos). Y también libros, ropa, calzado, chalecos salvavidas, bengalas...

Jordi Montserrat, director del Salón, resalta la importancia que está cogiendo la náutica en España. Se ve en el salón. 'En 1996 teníamos 36.000 metros cuadrados de superficie y uno 70.000 visitantes. Hoy, 170.000 visitantes y 73.000 metros cuadrados'. Y cada vez con un mayor peso internacional. El 25% de los expositores, incluyendo los principales astilleros, son extranjeros. Respecto a los visitantes, aproximadamente uno de cada diez no es un español; en especial acuden de Francia e Italia.

Barcelona está muy posicionado en la oferta de barcos de primera mano. Para cubrir los de ocasión, en primavera se creará un segundo salón, también en Barcelona, dependiente del Salón Náutico. Con todo, todavía hay sectores poco representados. Es el caso de las compañías de alquiler de veleros.

Según explica Montserrat, aunque se les ha invitado alegan que noviembre no es una buena fecha para ellos. Prefieren estar en salones que se realizan en primavera cuando los enamorados del mar se plantean contratar un barco para pasar las vacaciones de verano.

Pero Barcelona no quiere cambiar de fecha. Noviembre es el mes en que los astilleros empiezan a hacer sus previsiones de ventas para el siguiente año. Y es que como aclara Jaime Cortecero, responsable de las ventas de los motores Volvo Penta en España, 'Barcelona es una feria más profesional de lo que a simple vista parece'. Muchos contratos o se cierran o se negocian aquí.

Volvo Penta vende el 60% de los motores (excepto fueraborda) que se colocan en España. Unas 1.600 unidades que le reportan 19 millones de euros. Estos días en Barcelona, Cortecero anda muy liado cerrando contratos con los astilleros españoles y, también, extranjeros. En España, Volvo ha tenido crecimientos anuales del 16% de media.

'La producción de embarcaciones española todavía no está al nivel de otros países. Nos falta un poco de diseño' aclara Francisco Rivas, director general Rodman. Aún así, los astilleros gallegos no se amilanan. 'O crecemos o nos comen. Y nosotros estamos contemplando la dimensión' declara.

Y en esta batalla están enzarzados. Hace cuatro años abrieron una nueva línea, los cruceros. Desean situarse entre los astilleros de élite, en el segmento woldclass, aunque sin abandonar los barcos de recreo para pesca. Pedro Ramos, director comercial, aclara que para crecer en ese mercado, 'deben ser creíbles en Europa como cruceros de prestigio'. Han estrenado en Barcelona un nueva imagen para los cruceros. Frente al azul corporativo, han elegido el rojo. En 2005 sumarán un quinto crucero a su actual gama, uno de 50 píes. Pero no les asusta ir a mayores, de 80 y 100 píes. Y con miras de vender el 85% de su producción fuera de España en dos años, según Rivas.

Trabas al crecimiento

Pero el crecimiento en España tiene sus handicaps y el sector demanda cambios para que la náutica despegue. Insisten en obtener de la Administración un trato más acorde con su potencial económico. Reclaman una menor burocracia que facilite la creación de marinas y de nuevos amarres. Formación para cubrir las necesidades de profesionales y, sobre todo, una menor tributación, similar a otros países europeos.

Aunque no parece que consigan estas peticiones a corto plazo. 'Me parece que sería difícil que nos rebajaran los impuestos por debajo de los automóviles cuando todavía tenemos la imagen de que es un hobby para ricos', declara resignado el director general de Rodman. Además, los interesados no han sido capaces de unirse para ejercer un lobby efectivo ante el gobierno.