Investigación

Nueva York investiga los pactos entre radios y discográficas

El fiscal general de Nueva York, Eliot Spitzer, está investigando a la industria discográfica, en concreto analiza prácticas de este sector para influenciar sobre las canciones que se programan en las emisoras de radio.

La investigación, de la que el viernes informaba The New York Times, fue confirmada por EMI que corroboraba que habían recibido una citación para entregar documentación a la fiscalía. Esta discográfica señalaba, sin embargo, que no está inmersa en las actividades que el fiscal investiga.

Lo que Spitzer trata de encontrar en la documentación son copias de contratos, facturas o cualquier tipo de información que muestre el vínculo de las casas de discos con intermediarios, que son los que a la postre consiguen que una canción sea más pinchada en las radios. Las emisoras estadounidenses tienen prohibido aceptar dinero o alguna retribución en especial a cambio de promocionar una canción, y si lo hacen tienen que dar cuenta a través de las ondas de estos beneficios.

En la práctica según presume el fiscal, los intermediarios, que son promotores independientes, pagan a las radios unas comisiones anuales (a veces más de 100.000 dólares, según señalaba el Times) no tanto para que programen una canción en particular, pero si para conseguir entrar en las listas de discos que las radios emitirán. Según este diario los promotores luego facturan a las casas de discos por cada canción nueva que se emite, algo que le cuesta a la industria millones de dólares cada año e impide que los artistas que carecen de un soporte multimillonario detrás puedan competir en igualdad de condiciones para triunfar.

Universal Music, Sony BMG y Warner Music, no hicieron comentarios ayer a la situación ni confirmaron ni negaron si habían recibido citación, pero bajo la influencia de la investigación de la combativa fiscalía de Nueva York, sus acciones cotizaron a la baja en todos los mercados.