Banca

La UE acepta el secreto bancario para que Suiza colabore fiscalmente

La Unión Europea superó ayer el penúltimo obstáculo para aplicar a partir del 1 de enero de 2005 la directiva sobre la armonización de la fiscalidad de los ahorros depositados por los ciudadanos europeos en un país distinto al de su residencia.

Los 25 países de la Unión han acabado por aceptar las condiciones que Suiza, país extracomunitario, exigía a cambio de acatar también la directiva europea. La UE alcanzó ayer un acuerdo interno por el que se compromete a respetar el secreto bancario del país helvético en todos los ámbitos, incluido el de la cooperación judicial en materia de fiscalidad directa.

El beneplácito de Berna era imprescindible porque Luxemburgo, país que sí pertenece a la Unión y que continúa aferrado al secreto bancario, amenazaba con vetar el visto bueno a la directiva si Suiza no se comprometía a adoptar medidas de transparencia equivalentes. Luxemburgo teme que su próspero sector financiero, basado en gran parte en la opacidad fiscal, sucumba ante su rival helvético como consecuencia del proceso de armonización fiscal en la Unión Europa.

La Unión deberá ahora cerrar acuerdos similares con San Marino, Andorra, Mónaco y Liechtenstein para que Luxemburgo no vete la directiva. San Marino es el único país que plantea todavía serias objeciones.

Reino Unido y Holanda también deben garantizar que sus territorios dependientes acatan la directiva.

Retenciones a cambio de opacidad

Desde el 1 de enero de 2005, las autoridades fiscales de la UE intercambiarán automáticamente toda la información de que dispongan sobre depósitos bancarios de los contribuyentes de otro país. Pero Luxemburgo, Bélgica y Austria mantendrán el secreto bancario hasta que no lo elimine Suiza. A cambio, como el país transalpino, aplicarán retenciones (15%-35%) a los depósitos de extranjeros y remitirán el 75% de esa cantidad al país de origen del ahorrador.