Masacre en Madrid

Los países occidentales refuerzan las medidas de seguridad

La oleada de pánico provocada por los atentados de Madrid ha llevado a los países que se destacaron en la guerra contra Irak a redoblar las medidas de seguridad. La pista que hace sospechar de la participación de terroristas integristas islámicos en la masacre hace temer que se trate del primer paso de Al Qaeda en una ofensiva contra los aliados de EE UU.

'Se ha enviado un mensaje a los ayuntamientos, estaciones de la policía y otras autoridades civiles para elevar las medidas de seguridad', reconocieron ayer fuentes del Ministerio italiano de Interior. Italia ya ha sido golpeada por el terrorismo islámico. En noviembre pasado, 19 italianos murieron en un ataque suicida en Irak.

El Gobierno de Portugal, otro de los más destacados patrocinadores de la ofensiva, decidió colocar fuerzas adicionales en la frontera con España e intensificará el registro de viajeros sospechosos.

Otro aliado de Washington, Polonia, ha decidido desplegar tropas en los aeropuertos, estaciones de trenes y autobuses y puertos marítimos.

Reino Unido no quiso desvelar las decisiones tomadas. 'Mantendremos todas nuestras medidas de seguridad bajo constante revisión', declaró un portavoz del Ministerio de Interior.

Cumbre de Bruselas

Los responsables de seguridad de la UE están revisando las medidas de seguridad previstas para la cumbre de jefes de Gobierno y de Estado que se celebrará en Bruselas los próximos 25 y 26 de marzo.

La prudencia ha llegado hasta los países que se significaron en contra de la guerra. El presidente de Francia, Jacques Chirac, revisó ayer las medidas de seguridad. El ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, convocó a los responsables municipales para informar de las medidas necesarias a tomar tras la elevación del nivel de alerta del plan antiterrorista desde el amarillo hasta el naranja.

Por contra, el ministro alemán de Interior, Otto Schily, rechazó que sea necesario reforzar la seguridad. Fuentes de Interior del Gobierno japonés negaron que Tokio haya ordenado medidas extraordinarias, pero reconocieron que las fuerzas de seguridad están 'alerta'.