Masacre en Madrid

Millones de españoles: ¢¿Quién ha sido?¢

El jueves, pocas horas después de que Madrid se convirtiera en un infierno, los servicios de información comenzaron a atar cabos que les llevaron a desconfiar de la autoría de ETA. Ni el explosivo empleado en la matanza ni el procedimiento con el que se llevó a cabo encajaban en los esquemas que los expertos manejan cuando la organización terrorista deja su huella criminal.

El jueves, pocas horas después de que Madrid se convirtiera en un infierno, los servicios de información comenzaron a atar cabos que les llevaron a desconfiar de la autoría de ETA. Ni el explosivo empleado en la matanza ni el procedimiento con el que se llevó a cabo encajaban en los esquemas que los expertos manejan cuando la organización terrorista deja su huella criminal. ¿Cuánto tiempo tardó en llegar esta información al ministro del Interior, Ángel Acebes? Las fuentes consultadas por Cinco Días señalan que el responsable de la lucha antiterrorista supo en las primeras horas del mismo jueves que existía al menos alguna posibilidad de que el terrorismo islámico esté implicado en la masacre. Una sospecha que surgió cuando los expertos recabaron en la estación de Atocha los indicios de este atentado múltiple que menos encajan en el modus operandi habitual de ETA.

Pese a conocer esta información, Acebes compareció ante los periodistas por primera vez para ofrecer la versión oficial de los hechos, declarando que todas las sospechas apuntaban hacia el terrorismo etarra. El ministro esquivó, incluso, la pregunta de una periodista extranjera que se interesó por la posibilidad de que en la matanza hubiera intervenido Al Qaeda.

Al mediodía del jueves, las fuerzas de seguridad encontraban en Alcalá de Henares una furgoneta presuntamente utilizada por los terroristas con siete detonadores y una cinta del Corán en su interior. Tuvieron que pasar ocho horas hasta que el ministro Acebes facilitó información sobre este hallazgo, pese a que fue lo que fortaleció entre los servicios de información la hipótesis de que los atentados podían ser ajenos a ETA, según fuentes próximas a las indagaciones. Fue en esta segunda comparecencia, a las ocho de la tarde, cuando Acebes ya amplió el abanico de posibles responsabilidades, pese a que continuó apuntando a la organización vasca como centro de las sospechas. En esta misma tesis insistió ayer tarde, poco antes de que ETA desmintiera en un comunicado remitido a Gara su participación en las explosiones.

Cuarenta y ocho horas después de la matanza no hay una versión oficial clara sobre su autoría

Una fuente autorizada de Interior interpretó a este periódico la actitud del ministro: 'Teníamos un dispositivo de vigilancia ante la cercanía de las elecciones pensado para ETA, sobre todo, y para el terrorismo islámico. En cuanto a la furgoneta, desconocemos la hora, el momento y el lugar en el que fue informado'.

Todas las puertas abiertas

José María Aznar, optó por dejar ayer las puertas abiertas a todas las líneas de investigación con mayor énfasis que Acebes. 'Ninguna va a ser desechada', aseguró.

Tanto Acebes como el portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, recurrieron a antecedentes inmediatos de ETA para reforzar la tesis de su implicación en los atentados. Para ello recordaron el traslado fallido a Madrid de diversas cantidades de explosivo en operaciones que fueron desactivadas por la policía los días 24 de diciembre y 1 de marzo. Si finalmente se demostrara la implicación de ETA, lo sorprendente serían las dificultades encontradas por las fuerzas de seguridad en la identificación de los culpables. En los últimos atentados de la banda, la policía puso con rapidez nombres y apellidos a los presuntos culpables, circunstancia que todavía no se ha dado en esta ocasión.

Cuarenta y ocho horas después de la masacre, no hay un pronunciamiento oficial claro sobre la autoría de la matanza, lo que llevaría a pensar que los investigadores carecen de pistas fiables a pesar de los instrumentos que emplean en sus pesquisas: una filmación con tres sospechosos, la furgoneta encontrada en Alcalá, el análisis del explosivo y una bolsa de deporte abandonada por los terroristas que, según informó ayer tarde Acebes, contenía dinamita goma-2 eco, un detonador y un móvil con tarjeta que iba a ser utilizado como temporizador.

'ETA sigue siendo la principal línea de investigación', insistió el ministro, tras precisar que 'ninguno de los servicios de inteligencia nos ha dado una evidencia de que pueda estar detrás algún grupo islámico'.

La respuesta ciudadana

Horas antes de que España se echara a la calle de forma masiva en protesta por los atentados de Madrid, las capitales de todo el país asistieron a un sinfín de concentraciones espontáneas. Además, hubo paros masivos a mediodía, en respuesta a la convocatoria hecha por los sindicatos. En la foto, un joven exhibe un cartel en el que se lee: 'En ese tren íbamos todos', durante la concentración celebrada en la madrileña Puerta del Sol. Peatones, comerciantes, conductores, trabajadores y ciudadanos en general ofrecieron una indudable muestra de respeto y civismo ante las movilizaciones. Hubo, además, algún que otro susto. En Madrid, a la misma hora en que los ciudadanos paraban en señal de duelo a mediodía, la estación de Atocha tuvo que ser desalojada por amenaza de bomba.