Adjudicación

Guerra abierta entre Talgo, Alstom y Siemens por el pedido de 40 trenes AVE

Guerra abierta por el pedido estrella del plan de compra de nuevos trenes puesto en marcha la semana pasada por Renfe. Alstom y Siemens, el gran perdedor en la pugna por el primer paquete adquirido por la operadora, intentan por todos los medios entrar en el pedido, en el que Talgo-Bombardier parece caballo ganador de una parte del pastel.

Tras aplazar el pasado martes la adjudicación de este contrato debido a las presiones del grupo alemán, que se quedaba inicialmente sin pedido, el Gobierno y Renfe intentan desde entonces cerrar un acuerdo que contente al mayor número de actores involucrados en esta operación y evite polémicas posteriores, poco recomendables en campaña electoral.

El último esquema de reparto que está encima de la mesa otorga el contrato a los tres fabricantes, aunque existen dos fórmulas posibles de adjudicación, según distintas fuentes cercanas a la negociación. O bien cada uno se lleva 12 trenes, o la asignación de trenes es asimétrica, de tal manera que Talgo-Bombardier lograría más trenes que Siemens y Alstom, en concreto 16. A su vez, el grupo francés lograría o el mismo número de trenes que Siemens, cerca de 12, o incluso dos más. Asimismo, el grupo francés conseguiría un pedido de mayor volumen económico, ya que suministrará trenes de dos pisos. Con esta solución se perseguiría destacar a Talgo en la adjudicación como ganador y penalizar a Siemens por los retrasos acumulados en el pedido de 2001.

En todo caso, esta solución de reparto a tres bandas truncaría las expectativas de Talgo, ya que el esquema que planeaba Renfe la semana pasada suponía la adjudicación a esta empresa de entre 26 y 30 trenes y entre 10 y 14 a Alstom.

Poco después, entre el jueves y el viernes, la propuesta era adjudicar a dos empresas el pedido y la duda radicaba en si sería la multinacional alemana o la francesa quien acompañaría a la empresa de la familia Oriol a firmar este codiciado contrato.

El martes, Renfe adjudicó a los consorcios CAF-Alstom y Talgo-Bombardier 111 trenes de alta velocidad por 1.400 millones. El consorcio hispano francés ganó dos pedidos, el suministro de 30 lanzaderas de alta velocidad y 45 unidades de doble ancho para trayectos regionales por 930 millones. Por su parte la alianza hispano canadiense logró el suministro de 26 trenes de doble ancho para larga distancia. Talgo contrató también 10 trenes hotel de doble ancho por 143 millones.

Tercer proyecto hispanocanadiense

La semana pasada el consorcio Talgo-Bombardier entregó la tercera de las unidades de alta velocidad compradas por Renfe para la línea Madrid-Barcelona en 2001. Las otras dos composiciones, entregadas en octubre de 2003 y noviembre, respectivamente, están realizando pruebas en la línea Madrid-Sevilla. Una de ellas sufrió hace pocos días un accidente, sin consecuencias graves, al chocar contra una topera en la localidad de Urda. La investigación de Renfe está a punto de concluir. La tercera unidad del Talgo 350 es la primera fabricada casi íntegramente en España, ya que las dos primeras incorporaban cuatro cabezas tractoras realizadas por la multinacional canadiense en Alemania.

Con la entrega de esta unidad Talgo-Bombardier se ajusta el calendario de fabricación previsto en el contrato firmado con Renfe. Esta es una de las bazas que esta esgrimiendo este consorcio para intentar llevarse el nuevo pedido de Renfe, en contraposición con el retraso acumulado por Siemens en la fabricación de su primera unidad.

Siemens negocia las penalizaciones

Cada uno de los candidatos que se disputan un pedazo del superpedido de los trenes de alta velocidad vive en estos días con angustia intentando esconder sus puntos débiles. La situación financiera de Alstom, que se ha visto arrastrada por una crisis de grandes proporciones en su matriz y de Talgo, cuyo accionariado es quebradizo y está dividido, es el talón de Aquiles de ambas. La tercera en discordia, Siemens, sufre su particular calvario por el retraso en la entrega de las primeras unidades del anterior pedido de trenes AVE. La fecha fijada inicialmente para suministrar el primer tren era octubre de 2003.

La compañía alemana reconoce ya retrasos hasta junio de 2004 y en el sector se apuesta que no entregará hasta diciembre. Fuentes solventes señalan que Renfe y Siemens ya se han sentado para negociar las cuantiosas penalizaciones en que habría incurrido la alemana ateniéndose al contrato firmado en 2001. Aseguran que si la primera composición se entrega en junio la multa ascendería a 16 millones de euros.

No obstante, las mismas fuentes señalan que Renfe mantiene una postura flexible y está dispuesta a hacer una interpretación favorable del contrato que permitiría situar la fecha de la primera entrega en el mes de abril de 2004. La operadora ferroviaria tiene en cuenta que hace ya meses que Siemens ha remitido a la fábrica Alstom de Santa Perpetua en Barcelona los materiales para fabricar seis de los trenes que están retrasados.