Javier Valls Taberner

"El Popular no tiene que cambiar si va bien"

Javier Valls Taberner llegó al Popular después de vivir de cerca el mundo empresarial y bancario durante diez años. Fue directivo de La Seda de Barcelona, consejero del Banco de Salamanca, presidente de Unión Popular de Seguros y consejero fundador de Adela, Henninger, Banco Europeo de Negocios y Gas Natural. Habla perfectamente inglés, francés, italiano y holandés y algo de alemán. Amante del deporte, y sobre todo del golf, prefiere definirse como bancario porque 'trabajamos con dinero ajeno y ya no hay banqueros, ni siquiera Botín, que es el más banquero'.

Pregunta. El Popular prevé finalizar 2006 con un beneficio de 1.000 millones de euros y, como dicen, los objetivos están para cumplirse. ¿Tanto confían sus gestores en el modelo del banco para comprometerse con el inversor y adelantar los beneficios que darán en 2006?

respuesta. Creo que es muy bueno para dentro y para fuera del banco fijar unos objetivos. Siempre hemos preferido no alardear demasiado y en cambio dar unos buenos resultados. A pesar de ello siempre nos dicen que somos muy conservadores. Pero en algunas ocasiones nos hemos lanzado al ruedo y eso es muy bueno, aunque depende de los personajes, y nosotros tenemos un consejero delegado muy joven (41 años) y le gusta competir. A mí siempre me ha encantado competir en el deporte, y creemos que los objetivos marcados se pueden conseguir.

P. ¿Le molesta que consideren al Popular un banco conservador?

r. No. Creo que es bueno. En todo hay un riesgo e indudablemente en los negocios no somos dioses. Tenemos que correr riesgos, pero medidos. Por eso nos dicen que somos conservadores. Nunca he entendido porqué nos califican de valor refugio, aunque creo que es muy bueno. Sobre todo si tiran bombas. En ese caso está bien estar protegidos en un refugio. Eso no quiere decir que estemos anquilosados.

P. Pero llevan toda la vida con el mismo modelo. ¿No han pensado en cambiar?

r. Hemos sido pioneros en muchas cosas en el ámbito financiero. Por ejemplo, fuimos los primeros en introducir el factoring en Europa. Pero ser pionero cuesta dinero. También fuimos pioneros en ir a Portugal cuando sólo estaba allí el Urquijo con una pequeña participación en un banco luso. Nosotros tuvimos el 15% del Banco de la Agricultura, pero llegó la revolución y nos sanearon como dijeron ellos. Desde entonces pensamos que lo más interesante es quedarnos en el país que conocemos. Todo depende de la banca que se quiera hacer. Nosotros no hemos estado en los grandes proyectos industriales del siglo XIX. No existíamos. Nuestros colegas sí. Esa mala imagen que tiene la banca de que se apodera de todo no es verdad. Nuestros colegas son los que ayudaron a crear grandes industrias, y luego se deshicieron de ellas. Nosotros no participamos en estas creaciones porque no existíamos. El Popular nació en 1926, por eso nuestros colegas nos llevan muchos años de ventaja, y tienen fuertes grupos industriales y nosotros somos puramente comerciales.

P. También fueron los primeros en acudir a Argentina.

r. Sí. Estuvimos hace muchos años. En los años 60. Y siempre me he equivocado. Siempre pensé que Argentina nunca podía ir peor. Y eso que es un país excelente, donde tenemos grandes amigos. Estuvimos allí con una pequeña participación del 18% en un banco, el Tornquist. Pero al final la tuvimos que vender porque no podíamos hacer nada con esa participación. Luego vino la gran debacle. Pero por suerte nosotros nos habíamos ido antes. Desde entonces no queremos ir a la conquista de Latinoamérica; nos ha parecido que otros podían tener más capacidad, más gente, pero nosotros no estamos en condiciones de realizar las epopeyas que hicieron nuestros antepasados. Nosotros nos hemos salvado porque teníamos la experiencia pasada.

P. Han renunciado a Latinoamérica. ¿También a la conquista de China?

r. Acabo de venir de allí. He sido invitado por la familia Li, dueños del banco de Hong Kong Bank of East Asia, con quien hemos firmado un acuerdo de colaboración. Pero nosotros no vamos a conquistar China. No tenemos ni suficiente personal ni dinero, por eso nos parece mucho mejor asociarnos con gente de ese país. No vamos a entrar en el capital del ban-

co, aunque la familia Li estaría encantada de entrar en nuestro capital.

P. El Popular es el tercer banco español por tamaño. ¿Se conforman con esta posición?

r. Depende. Somos el primero en eficiencia y rentabilidad. Nos conocen hasta en China. Somos el tercero en tamaño, pero no es mérito nuestro porque los demás se han fusionado. Antes eramos el séptimo. Ahora ya somos medalla de bronce, pero siempre hemos sido el primero en eficiencia.

P. Pero con la tercera posición se corre el peligro de que otro le adelante...

r. No. Al revés. Estamos en una posición suficientemente alejada del Santander y del BBVA y de nuestros seguidores que nos permite estar en un lugar muy cómodo para que no tengamos esa especie de pasión por el ranking. Claro que nos gustaría ser más los primeros en todo, pero en fin. Pero la última vez que me felicitaron por los buenos resultados estaba Josep Oliu (presidente del Sabadell) al lado, y respondí que a quien había que felicitar era a Oliu porque el Sabadell nos está intentando sobrepasar y es el que nos obliga a realizar estos resultados. Todos se echaron a reír, incluso Oliu. Desde entonces parece que el Sabadell ya no nos quiere pasar. Ahora es Ana Patricia la que quiere pasarnos. Siempre he dicho que Banesto fue el banco de mi familia.

P. Estuvieron analizando el Atlántico para su compra. Ahora dicen que no descartan comprar un banco mediano. ¿Por qué no ofertaron por el Atlántico si están dispuestos a realizar adquisiciones?

r. Las fusiones no dejan de tener ciertos problemas de personal, de redes duplicadas, y el elevado precio del Atlántico no compensaba estos problemas. En cambio si nos interesaba el banco portugués BNC, que es una operación muy diferente. BNC nació en 1991, conocíamos al propietario. Además, no hemos conquistado Portugual, ha sido Portugal quien nos ha conquistado. Ha sido un trueque, porque su dueño ha entrado en nuestro capital y ha sido una operación muy buena para todos, y es así como hay que hacer las operaciones. Si una operación sólo es buena para una parte acaba mal normalmente. Por eso, mientras nos vaya bien no vamos a cambiar.

P. ¿Pueden producirse cambios en el mapa bancario español, sobre todo entre los bancos medianos en los que el Popular tiene puesto sus ojos?

r. Siempre se pueden producir cambios, pero lo veo muy difícil. Por parte de los grupos financieros españoles lo veo muy difícil en estos momentos. Puede haber algún extranjero interesado y eso puede hacer cambiar el futuro incierto por naturaleza de la banca. Pero inmediato no veo nada.

P. ¿Su Luis y usted han pensado en su sucesor?

r.Pensar hemos pensado muchas veces en todo esto. Pero mientras las cosas vayan bien y los que nos han elegido conserven su confianza en nosotros no tenemos pensado irnos. El Popular fue el primer banco en limitar la edad de los ejecutivos. Pero el consejo es diferente, sus miembros defienden su capital. Por eso no tenemos, de momento, intención de dejar nuestros cargos. En el Popular hay dos presidentes, cosa que no tiene otro banco. Así, si se muere uno queda el otro. Hay un consejo donde hay gente capaz, pero no seríamos nosotros quien lo designaríamos. Pero el banco mientras vaya bien no tiene por qué cambiar. O nos echan el día que el banco vaya mal o cuando los accionistas consideren que estamos gagás.