Previsiones

Las apuestas de los grandes gestores para 2004

Entre los 40 grandes gestores de fondos y patrimonios que ha consultado Cinco Días a lo largo de esta semana no existe una unanimidad muy estricta en favor de la renta variable. Pero es, indudablemente, el segmento favorito de los especialistas y de los expertos del mercado para el año que acaba de comenzar.

Entre los 40 grandes gestores de fondos y patrimonios que ha consultado Cinco Días a lo largo de esta semana no existe una unanimidad muy estricta en favor de la renta variable. Pero es, indudablemente, el segmento favorito de los especialistas y de los expertos del mercado para el año que acaba de comenzar.

La duda que cabe es si lo será también de los inversores. Una incertidumbre con la que el sector de fondos de inversión y, en general, los expertos en gestión de carteras despidieron el año 2003 y a la que todavía en estos primeros compases de 2004 no han sabido darle respuesta. Y eso que las primeras jornadas de actividad en los mercados bursátiles han sido netamente favorables a los activos de riesgo, prolongando los máximos de las últimas semanas del año 2003.

Las razones para apostar por la renta variable no son escasas. Y así lo ponen de relieve los gestores consultados, entre los cuales se encuentran los representantes de las principales gestoras españolas (con una cobertura superior al 82% del mercado total de fondos de inversión) y una nutrida representación de los grandes gestores internacionales, a través de sus filiales presentes en España.

La renta variable no es, sin embargo, una inversión carente de matices. Más bien al contrario, presenta perfiles muy diferenciados, que los gestores se ocupan en desgranar. Hay un elevado número de gestores que apuesta decididamente por los mercados emergentes, en la seguridad de que estas economías (en especial, las de Asia, sin Japón, y también las latinoamericanas) van a ser (lo están siendo ya en realidad) los grandes beneficiarios de la incipiente, aunque intensa, recuperación económica de Estados Unidos.

De rebote, el mercado español de renta variable es uno de los favoritos, No es la economía española una economía emergente, pero la composición del Ibex 35 presenta una elevada dependencia de las grandes compañías respecto de lo que suceda en los mercados latinoamericanos, en especial de Brasil. Una dependencia que en el caso de Telefónica adquiere una importancia especial, puesto que se trata de la empresa española con mayor grado de dependencia frente a la economía que comanda Lula da Silva. Lo que es bueno para los emergentes es bueno para España, o viceversa. Sobre todo cuando se trata de Brasil.

El binomio renta variable americana-europea se resuelve casi de forma unánime a favor de la europea. Razones no faltan para ello. Las Bolsas europeas arrastran un déficit de valoración respecto a las americanas porque las empresas europeas han entrado en procesos de saneamiento más tarde y porque su entrada en niveles de actividad más intensos ha sido algo posterior en relación con las compañías americanas.