Valor a examen

Parmalat, tras la estela de Enron

Un agujero contable que se calcula en 10.000 millones de euros ha puesto a Parmalat en el ojo del huracán y ha despertado los fantasmas del caso Enron, que dio inicio en 2001 a toda una retahíla de escándalos contables en Estados Unidos y Europa.

El mayor grupo de alimentación italiano ha sido rescatado por el Gobierno italiano cuando estaba a punto de declararse en bancarrota. Entre tanto, su cotización ha sido interrumpida esta semana después de sufrir un quebranto en su capitalización bursátil del 95% en tan sólo un mes.

El pasado viernes 19 Bank of America hizo pública la inexistencia de una cuenta que la compañía decía tener en la entidad por valor de 4.900 millones de dólares (unos 3.950 millones de euros). Ya el 11 de noviembre, el auditor del grupo, Deloitte & Touche, reveló una salvedad con respecto a una ganancia de 120 millones relacionada con un contrato de derivados.

La compañía despertó la alarma por la utilización de complicadas estructuras con bonos y derivados en paraísos fiscales que involucraban a muchas de sus subsidiarias y ya se había ganado la dudosa fama de ser un grupo poco transparente. Hace un año, según recoge el semanario The Economist, Merrill Lynch había recomendado vender las acciones al no entender la necesidad que tenía Parmalat de realizar operaciones financieras tan opacas.

Visto lo visto, las compañías de análisis de crédito han obrado en consecuencia y a día de hoy la calificación de Parmalat es de default o impago, como no podía ser de otra manera.

Lo sorprendente es que la compañía mantuvo una calificación dentro de lo que se considera apto para la inversión hasta el mes de septiembre. Es entonces cuando Standard & Poor's manifiesta serias preocupaciones sobre la liquidez de la compañía y su capacidad para hacer frente a los pagos de deuda. La calificación del bono a largo plazo pasa en ese momento de BBB- (apto para invertir) a B+ (bono basura). S&P rebajó de una tacada la calificación del bono seis escalones más, hasta CC, el pasado 10 de diciembre, y declaró impagada la deuda de la compañía el jueves 18 y retirando toda calificación sobre la compañía.

Las últimas recomendaciones de los analistas, desde mediados del mes de noviembre, son casi todas de venta. Un poco antes, a finales del mes de octubre, todavía predominaban las de comprar.

En octubre, muchos analistas todavía recomendaban comprar acciones