EDITORIAL

Retener el talento

Unos 11.000 investigadores europeos deciden fijar su residencia en EE UU cada año para desarrollar su trabajo, según datos de la Comisión Europea. Es esta una situación que se agrava más en España, donde el porcentaje de investigadores que trabajan en el extranjero alcanza ya el 30%. Bruselas ha anunciado la puesta en marcha de un plan para frenar esta sangría de talento. La principal medida será incluir a los investigadores sin contratos laborales en la Seguridad Social.

La iniciativa de Bruselas es una buena noticia, pero debe ir acompañada de acciones similares de los Gobiernos, empezando por el español. La fuga de cerebros por falta de oportunidades es una tara inaceptable en una sociedad desarrollada, y más aún para una UE que se ha propuesto liderar la sociedad del conocimiento del siglo XXI. Mientras las mentes científicas más brillantes consideren que su futuro está fuera de las fronteras comunitarias, ese objetivo será inalcanzable.