El precio del dinero

Menos interés por el ahorro

Las opciones para lograr rentabilidades atractivas y además seguras se agotan. Las alternativas disminuyen si se tiene en cuenta el efecto de la inflación

Las opciones se agotan. La última bajada del precio del dinero hasta el 2% ha supuesto un jarro de agua fría para todos aquellos que tienen sus ahorros en depósitos a plazo fijo y cuentas de alta remuneración. Mientras la cara de la bajada la conforman todos aquellos que tienen contratado un producto de pasivo, bien sean hipotecas, bien sean préstamos al consumo, los productos de activo constituyen la cruz del descenso. Con los tipos de interés en el nivel más bajo de los últimos 50 años son pocas las entidades que parecen dispuestas a sacrificar sus márgenes para ofrecer atractivas ofertas que remuneren el ahorro.

Ni siquiera los bancos que operan a través de Internet y la banca telefónica, tradicionalmente más activos en lo que a remuneraciones del ahorro se refiere, parecen dispuestas a ofrecer un diferencial importante respecto a los tipos de interés. La consecución de beneficios ha desplazado de sus objetivos el aumento de cuota de mercado que se fijaron hace unos años, de ahí que las rentabilidades del 5%, 6% e incluso el 7%, que un día alcanzaron sus depósitos, se hayan reducido hasta el 3,1% TAE (3,06% nominal) que ofrecen actualmente la Cuenta Naranja de ING y la Cuenta Patagon. Con todo, hasta en estos casos, el ahorro que logra el inversor es nulo, una vez se descuenta el efecto de la inflación (hasta abril en el 3,1%). Ante estas perspectivas, los ahorradores tienen poco que rascar, al menos en lo que a cuentas de alta remuneración se refiere. Tan sólo Uno-e ofrece una rentabilidad superior, del 4% TAE (3,93% nominal), aunque, eso sí, con condiciones. Lograr este interés no es gratuito. En primer lugar, el cliente debe depositar el dinero en la Cuenta Ahorro -que no admite medios de pago, transferencias emitidas ni domiciliaciones- y recibir un abono por domiciliación de nómina o pensión por un importe superior a 600 euros al mes o bien tres cargos al mes por domiciliación de recibos.

Pero, si las cuentas apenas dejan tregua a los inversores, las imposiciones a tipo fijo tampoco constituyen una alternativa de inversión. Pocas son las ofertas que baten a la inflación, como mucho la igualan, como sucede en Uno-e y Bancopopular-e.com -si se trata de plazos inferiores a dos años y dos días- y Patagon e ING entre otras en plazos superiores. El Depósito Activo Plus a seis meses de Activobank conforma una de las pocas alternativas, ya que ofrece un 4,5% TAE (4,45% nominal), a partir de 6.000 euros y siempre que no se supere el límite de 18.000 euros.

En este escenario, no extraña que las entidades hayan apostado por otro tipo de instrumentos financieros, como los productos combinados, que utilizan como gancho altas rentabilidades, pero no están exentos de riesgo, o los depósitos que ofrecen remuneraciones en especie, como el último del Popular -que puede contratarse hasta el 27 de junio-, que consiste en un juego de maletas equivalente al 2,01% TAE.

Las ofertas mixtas, que combinan una rentabilidad segura para la mitad de la inversión con un interés variable que depende del comportamiento de una cesta de acciones, de índices o de un fondo de inversión en la otra mitad, han proliferado en los últimos meses. Al lanzamiento de estos depósitos combinados se han apuntado entidades como Activobank, Caja Madrid, Uno-e, Patagon o Bancaja, que han encontrado un reclamo para atraer clientes. En estos casos, sin embargo, conviene sopesar los riesgos y no detenerse sólo en la rentabilidad prometida en el depósito seguro. El mayor riesgo que se asume en estos productos queda patente en las opciones que ofrece el Activo Depósito + Fondos, que en función del riesgo de la cartera de fondos (conservadora, moderada y dinámica) ofrece rentabilidades del 5%, 6% y 7% para la mitad de la inversión durante los tres primeros meses. Y en esta línea parece que van a continuar los nuevos lanzamientos, al menos hasta que la tendencia bajista de los tipos se revierta, lo que no parece muy cercano al menos a corto plazo. Así lo reconocen en Activobank, donde preparan nuevos lanzamientos para después del verano. Lo cierto es que por el momento ninguna entidad ha movido ficha en lo que a rebajas de las remuneraciones se refiere, aunque son pocas las que no descartan rendirse al precio del dinero en las próximas semanas. Valga como ejemplo la respuesta de bancos y cajas a la rebaja de los tipos de interés el pasado marzo. Pocas semanas después, una a una, las entidades fueron claudicando al precio del dinero. No obstante, aquellos ahorradores que ya han contratado un depósito con una determinada rentabilidad pueden respirar tranquilos. Por lo general, las entidades respetan el interés pactado hasta que la imposición vence. Eso sí, si el cliente renueva el depósito, se le aplicará la nueva remuneración.

Pero si todo indica que éste no es el mejor momento para intentar sacar algún beneficio de los ahorros en depósitos, no sucede lo mismo con los productos de financiación, a los que la bajada del precio del dinero ha convertido en la gran baza de las entidades. Basta echar un vistazo a los tipos que se aplican a hipotecas y créditos al consumo. Con préstamos hipotecarios ligados al euribor más diferenciales de 0,49 puntos e incluso menores, y préstamos personales de hasta el 4,55% como el Caja Laboral, parece que el momento para endeudarse no puede ser mejor.

Dificultades para los fondos con garantía

Un escenario de bajos tipos de interés es claramente negativo para los fondos garantizados de renta variable, no tanto porque puedan entrar en pérdidas, sino porque la rentabilidad adicional que pueden garantizar es menor que en un escenario de tipos altos.

Los fondos garantizados, y en concreto los de renta variable, se componen de tres elementos. Una cartera de renta fija, unas comisiones y una opción de compra sobre acciones, que será la que garantice la rentabilidad adicional prometida.

La mayor parte de la cartera de estos fondos está invertida en renta fija y su objetivo es cumplir con la primera premisa de la garantía: conseguir que en el momento del vencimiento el valor del fondo sea igual o superior al 100% de la aportación inicial del partícipe.

El fondo invierte en activos de renta fija emitidos al descuento o con cupón cero, es decir, que el bono no reparte intereses a lo largo de su vida, sino que se pagan en el momento de su vencimiento. Con una inversión de 100 euros, si el interés del bono es del 4%, el fondo invertirá 96,15 euros (resultante de restar a 100 euros el tipo de interés del bono) y recibirá 100 euros a vencimiento.

Esta estructura permite utilizar el capital sobrante (3,95 euros en este caso) en otras inversiones que permiten ofrecer al partícipe la garantía adicional.

El problema es que, si los tipos de interés están muy bajos, como ahora, la inversión en renta fija para poder garantizar el capital debe ser mayor, con lo que la cantidad disponible para invertir en otros activos se reduce y la garantía variable será menor.