Deuda

Mínimo histórico de rentabilidad del bono, el 3,54%

La rebaja de tipos practicada por el Banco Central Europeo, más la perspectiva de nuevos recortes, ha llevado los tipos de interés de la deuda del Tesoro a los niveles más bajos de la historia. Los bonos cotizaban ayer al 3,54%, cuando hace una semana estaban en el 3,75%. El bono alemán a 10 años cotiza al 3,466%, el tipo más bajo desde 1973.

La recuperación de los mercados de renta variable ha coincidido con la subida del precio de la deuda, fenómeno equivalente al descenso en su rentabilidad o tipo de interés. Tanto ha subido la deuda que algunos expertos han hablado abiertamente de una burbuja en el mercado de bonos, esto es, de una subida de precios que no está justificada por la realidad.

Corto plazo

Sin embargo, el corto plazo manda en el mercado, y los bonos siguen su camino alcista impulsados tanto por los inversores que todavía buscan refugio, como por las declaraciones de los responsables monetarios que dejan expedito el camino a nuevos recortes.

Ernst Welteke y Nout Welling, del consejo del BCE, han sugerido que los costes de financiación pueden bajar, después de haber recortado los tipos la semana pasada. Los últimos datos económicos de la zona euro también invitan a pensar en una relajación monetaria. La rebaja de la previsión de crecimiento practicada por el banco es coherente con una política más relajada, y la subida del euro frente al dólar abre la puerta a más recortes. En todo caso, los expertos no esperan un movimiento hasta septiembre.

En Estados Unidos la situación es similar. La rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años se compraba ayer al 3,1%, el nivel más bajo desde los años cincuenta. El de 30 años está en mínimo histórico. Los operadores estadounidenses también barajan un recorte de los tipos de interés en alguna de las próximas reuniones de la Reserva Federal. Aunque las últimas comparecencias de Alan Greenspan han sido cuidadosamente ambiguas, el mercado de futuros cotiza en estos momentos un recorte de tipos el 25 de junio, fecha de la próxima reunión del comité de mercado.

De este modo, el mal dato de confianza del consumidor presentado ayer por la Universidad de Michigan aceleró las compras de bonos, pues cualquier señal de debilitamiento económico se interpreta como un anticipo de tipos más bajos. La Reserva Federal, además, procura mantener bajos, en la medida de lo posible, los tipos de la deuda, puesto que las hipotecas estadounidenses están referenciadas a los bonos del Tesoro.

¿Pueden subir de la mano la Bolsa y la deuda?

Algunos analistas ya se han desgañitado al señalar que no es coherente la recuperación paralela de las Bolsas y de los precios de los bonos. El mercado sólo hace caso en sesiones puntuales, como la de ayer, en la que el capital fluyó de la renta variable a la fija.

Pero en los últimos meses el bono de EE UU pasó de cotizar con un tipo del 4,1% al 3,1%, mientras el S&P 500 sube el 23,5%. En teoría para que la Bolsa suba se necesita una mejora de las perspectivas económicas. Pero esta mejora del escenario macro no es compatible con la evolución de los tipos de la deuda, que en los niveles actuales descuentan un escenario de estancamiento, si no recesión o deflación.

Ocurre, no obstante, que ambos mercados están dirigidos, de momento, por la política económica de la Reserva Federal, es decir, la perspectiva de recortes de tipos. La duda es cuánto durará esta situación.