Feria

La tecnología UMTS presenta una imagen deslucida y un futuro incierto en el Cebit

La telefonía móvil de tercera generación (UMTS), por cuyas licencias las operadoras pagaron en Europa cifras millonarias, presenta este año una imagen deslucida y un futuro incierto en la feria de informática Cebit de Hannover. La euforia de hace dos años por esta tecnología, que prometía total movilidad para recibir y transmitir datos, imágenes y otros productos multimedia, se ha convertido en incertidumbre ante los retos técnicos y financieros que genera esta opción.

Un nuevo competidor de UMTS son las redes de área local inalámbrica (WLAN), que no ofrecen teóricamente tanta movilidad como la nueva generación de celulares, pero sí velocidades más elevadas y costes muy inferiores de infraestructura y uso. Sólo algunas grandes operadoras, como Deutsche Telekom, hacen este año en la Cebit demostraciones reales de videoconferencia y transmisión de datos con los escasos terminales de UMTS, que estarán disponibles para el mercado en Europa a partir de la segunda mitad de 2003, un año más tarde de lo previsto.

Vodafone, la mayor compañía mundial de telefonía móvil, anunciaba antes de inaugurarse el salón, este miércoles, que retrasará hasta el tercer trimestre de este año la puesta en marcha del servicio de UMTS en Alemania y otros siete países europeos y sus rivales tampoco comenzarán mucho antes. Los fabricantes de teléfonos móviles se han centrado este año en Hannover en presentar terminales convencionales (GSM y de la llamada segunda generación y media (GPRS), con funciones multimedia, pero a velocidades inferiores que UMTS. Sin embargo, aún persisten los problemas técnicos entre la actual red de telefonía celular y UMTS, admitía hoy Matthias Kurth, jefe de la autoridad reguladora alemana de telecomunicaciones, ante todo cuando se interrumpe una llamada al pasar de un sistema a otro.

Entretanto, la firma de software norteamericana Microsoft ha establecido en la Cebit contacto con fabricantes y operadoras para ofrecerles su propio sistema operativo para teléfonos celulares de la presente generación, que introdujo en 2002 y que compite con Symbian, un sistema desarrollado por las marcas Nokia y Motorola. Una vez solventados los problemas técnicos, la tercera generación de celulares deberá tener suficientes contenidos a precios atractivos, desde noticias hasta clips de vídeo y música y otras aplicaciones multimedia, a precios atractivos para que el público se incline hacia esta tecnología, explicaron expertos en la Cebit.