Investigación

Y además, evadía impuestos...

La investigación sobre el grupo energético Enron sigue dando sorpresas un año después de su inicio. Según un informe del Congreso de Estados Unidos, Enron había diseñado una compleja estructura destinada a engañar al Internal Revenue Service (IRS), el equivalente a la Agencia Tributaria española.

La compañía utilizó a 'algunos de los mejores' expertos contables, bancos de inversión y despachos de abogados para evitar el pago de impuestos antes de declararse su crisis, según el senador Charles Grassley. El esquema para evadir las obligaciones con Hacienda era como 'la trama de una novela', indicó Grassley en el Capitolio durante la presentación del informe.

La investigación, que ha durado más de un año, se centra en los paraísos fiscales utilizados por Enron para esconder más de 1.000 millones de dólares (932 millones de euros) en beneficios.

El estudio señala que la compañía realizó, al menos, 12 operaciones que entre 1995 y 2001 permitieron al grupo ahorrarse unos 2.000 millones de dólares (1.864 millones de euros) en el pago de impuestos.

Entre los negociadores de esos acuerdos, el estudio cita a Andersen, la auditora condenada el año pasado por obstrucción a la justicia en la investigación sobre la crisis de Enron. También señala a Deloitte & Touche y a los bancos de inversión Chase Manhattan, Bankers Trust o Deutsche Bank. Entre las firmas de abogados se encuentran Vinson & Elkins, Shearman & Sterling, King & Spaldin y Akin Gump Strauss Hauer & Feld.

'El comportamiento de Enron muestra cómo una corporación puede utilizar la normativa para conseguir beneficios', según uno de los responsables del informe.

Pero el informe no sólo se centra en Enron, aunque era una de las compañías mejor conectadas. Relata fundamentalmente la práctica de las empresas de llevar dos contabilidades distintas, una para los inversores y otra para el fisco, así como la de crear una maraña de empresas con el único objetivo de evadir impuestos, aunque, como luego se demostró, la estrategia podía hacer peligrar los resultados del grupo.

881 filiales en el exterior

Enron, por ejemplo, constituyó 881 filiales fuera de Estados Unidos, 692 de ellas en las Islas Caimán dentro de su política de no afrontar el pago de los correspondientes impuestos. El informe, según Grassley, 'presenta por primera vez la historia completa de los esfuerzos de Enron por manipular sus impuestos y la contabilidad'. El informe, en su opinión, 'es muy desalentador. Pone en cuestión el funcionamiento del sistema de vigilancia, pero también nos puede ayudar a conocer qué debemos modificar'.

Enron no pagó impuestos en cuatro de los cinco años anteriores a la crisis, según los informes financieros enviados a los accionistas. En ese periodo, precisamente, Enron era uno de los primeros grupos estadounidenses por volumen de beneficios y capitalización bursátil. Entre 1990 y 1995 sólo pagó 325 millones de dólares en impuestos federales, mientras entre 2000 y 2001 la cifra fue de 63 millones.

Según informaba ayer la BBC, además, Enron sobornaba a los inspectores con gratificaciones tales como cenas, partidos de tenis, jornadas de pesca e invitaciones al golf como parte de su estrategia para limitar o evitar el pago de impuestos.

Enron, que suspendió pagos en diciembre de 2001 y continúa con su actividad a pesar de la crisis, ha reducido su plantilla de 25.000 a 11.000 personas, sin contar los contratos temporales y las subcontratas.

El informe, según The New York Times, consta de cuatro volúmenes, cada uno de ellos del tamaño de la guía telefónica de una gran ciudad.

El deporte nacional

Minimizar el pago de impuestos es casi un pasatiempo en Estados Unidos. La diferencia es que unos lo hacen mejor que otros y que algunas operaciones en paraísos fiscales son perfectamente legales, mientras otras bordean o claramente infringen la legalidad.Las grandes compañías declararon 154.400 millones de dólares (143.895 millones de euros) menos de beneficios en 1998 al IRS de lo que habían comunicado a sus inversores, según un estudio publicado el año pasado por Mihir Desai, un economista de la universidad de Harvard. Este estudio, junto con otros, muestra que los paraísos fiscales pueden ser la principal razón de esa diferencia, que está suponiendo al Gobierno de Estados Unidos dejar de ingresar cada año unos 54.000 millones de dólares (50.326 millones de euros). Muchos consideran que el informe va a influir en el debate sobre el gobierno de las empresas porque los instrumentos que permiten evadir el pago de impuestos estarán ahora vinculados al dividendo. El presidente Bush ha propuesto que los dividendos no tributen para los accionistas, puesto que el impuesto sobre los beneficios habría sido previamente abonado por las empresas. Los responsables del informe sobre Enron consideran ahora 'vamos a quitar el velo a los refugios fiscales y a la manipulación de la contabilidad'. En los últimos meses, el IRS ha decidido tomarse la revancha y ha extremado sus investigaciones a empresas. Sprint, por ejemplo, está en el ojo del huracán.