Estadística

España se sitúa a la cola en el ránking del gasto social de la UE

España e Irlanda son los países de la UE que registraron los gastos más bajos en protección social en el año 2000, según los datos que ha publicado la Oficina Estadística comunitaria, Eurostat.

La cuota que Irlanda destinó a la protección social fue del 14,1% de su Producto Interior Bruto (PIB) y la de España del 20,1%, mientras que la media comunitaria se situó en el 27,3%. Las cuotas más elevadas correspondieron a Suecia (32,3%), Francia (29,7%) y Alemania (29,5%).

Estos resultados reflejan claramente que "el peso de la protección social difiere enormemente entre los estados miembros", según un comunicado remitido por la Oficina Estadística. Asimismo, añaden que en términos de Estándar de Poder de Compra también se registraron variaciones destacadas en los gastos por habitante, con niveles que van desde el 60% de la media comunitaria en el caso de España y Portugal, al 150% en Luxemburgo o el 125% en Dinamarca y acusan estas distancias a "las diferencias en los niveles de vida, pero también la diversidad de los sistemas nacionales de protección social, así como las estructuras demográficas, económicas, sociales e institucionales propias de cada país".

En cuanto a los objetivos de los gastos en protección social, en el año 2000 la UE destinó un 46,4% al envejecimiento y la supervivencia, un 27,3% a cuidados sanitarios y enfermedades, un 8,2% a familias y niños, un 8,1% al paro, un 6,3% a vivienda y el 3,7% restante a exclusión social. A pesar de estos porcentajes representativos, se encuentran diferencias sustanciales entre los países miembros, por ejemplo España es el país que más gastó en paro, con una tasa del 12%, mientras que Italia se situó en el extremo opuesto, con tan sólo un 2%, frente a la media comunitaria del 6,3%.

En términos generales, los gastos de protección social por habitante aumentaron en términos reales en todos los estados miembros, salvo en Finlandia, durante el periodo 1995-2000. Los mayores incrementos se registraron en Grecia, Portugal e Irlanda, y los menores en Dinamarca, Suecia y Bélgica. En el conjunto de la UE, las prestaciones sociales por habitante crecieron en ese mismo periodo, un 8,9%.