Hortofrutícola

Vega Mayor, verduras del campo al plato

En 1989 un grupo de empresarios funda en la localidad de Milagro, Navarra, una empresa para dar salida a sus productos de la huerta.

Vegetales limpios, troceados, lavados, envasados y listos para ser consumidos directamente. La idea, que en la actualidad ocupa un buen espacio en los lineales de cualquier supermercado español, nació en la década de los ochenta en Francia y posteriormente se introdujo en Gran Bretaña y Alemania.

En España, al igual que en el resto de Europa, las necesidades del consumidor y los nuevos estilos de vida fueron los desencadenantes de la evolución y el desarrollo en las nuevas fórmulas de venta de verduras y hortalizas.

De hecho, en 1989 un grupo de empresarios navarros fundaron en la localidad de Milagro, Navarra, en los márgenes del río Ebro, tradicionalmente conocidos por la calidad de sus huertas y cultivos hortícolas, una empresa para desarrollar un nuevo concepto de vegetales frescos, hasta entonces desconocido en España.

Se trataba de lo que en el sector se denomina la cuarta gama, que no es otra cosa que verduras y vegetales frescos, troceados, lavados y listos para su consumo. La caducidad de estos alimentos es de unos siete días y necesitan estar refrigerados para mantener su conservación. La cuarta gama es una opción diferente de las que existían previamente en el mercado. Productos frescos (primera gama), conserva (segunda gama) y congelados (tercera gama).

El proceso de elaboración de los vegetales de Vega Mayor es sencillo. Las verduras son seleccionadas y recogidas en las huertas y llevadas a los almacenes de la planta productora. Allí, la materia prima se vuelve a seleccionar y pasa a la zona de limpieza y corte.

La suciedad que acompaña a hortalizas y verduras, como tierra, se elimina mediante el proceso de lavado, que se realiza a una temperatura de entre tres y cuatro grados centígrados y se utilizan alrededor de ocho o diez litros de agua por cada kilo de producto procesado.

A continuación pasa a la zona de pesado y empaquetados. Finalizado el proceso en fábrica, las bolsas de producto terminado se distribuyen a los centros de distribución de las superficies comerciales y supermercados en camiones frigoríficos.

Cadena de frío

Precisamente la refrigeración fue uno de los principales problemas con los que se encontraron los empresarios navarros que introdujeron en España las verduras cortadas y listas para consumir. No existía la logística adecuada que requiere la cadena del frío. Tampoco estaban preparadas las cadenas de distribución para mantener las verduras y hortalizas a su nivel adecuado de refrigeración.

Los alimentos frescos, troceados y embolsados tienen una vida máxima de siete días en las condiciones de calidad y sabor óptimas, y necesitan mantenerse a una temperatura inferior a cuatro grados desde que se cortan en el campo hasta que llegan al plato.

La penetración de este tipo de productos no ha dejado de crecer en España, en buena parte impulsada por algunas cadenas de restauración de servicio rápido, como McDonald's de la que es uno de los proveedores exclusivos.

Cuatro empresas para apoyar el negocio

En junio del año pasado Vega Mayor pasó a formar parte del grupo Soleco, que en la actualidad opera en países como Francia, Inglaterra, Holanda, Bélgica, Italia, España y Portugal. La estructura del grupo en España se divide en torno a cuatro empresas asociadas. Pentaflor Hortícola se creó en 1998 para supervisar todos los cultivos propios. Esta empresa se dedica a la gestión de los campos de producción, tanto propios como subarrendados, así como a la gestión de compra de materias primas a proveedores externos. Ribalagua Distribuciones también se fundó en 1998 con el propósito de gestionar una red logística que garantizase la entrega de los alimentos en perfectas condiciones. Ese mismo año nació Luso Food, con el objetivo de cumplir con los planes de expansión de la empresa en Portugal. Y, por último, la empresa Mizanos se encarga de la producción, desarrollo y comercialización de productos frescos, cocinados y listos para consumir.