Comercio

La OMC autoriza a Bruselas a aplicar sanciones a EE UU por 4.123 millones

La OMC ya había dictaminado, en varias ocasiones, que el sistema fiscal que EE UU aplica a sus empresas exportadoras, como Boeing o Microsoft, violaba las reglas de comercio internacional, pero estaba pendiente desde enero que una comisión de arbitraje decidiera el nivel de las sanciones que podría aplicar la UE en represalia.

Tras una larga espera, la OMC ha confirmado exactamente la cifra solicitada por la UE (4.043 millones de dólares, 4.123 millones de euros), la mayor autorizada desde la creación de la organización en enero de 1995, por considerarla una aproximación razonable al nivel real de subsidio. EE UU había calculado que 1.000 millones de dólares era una cifra justa.

El sistema fiscal estadounidense permite a sus grandes empresas beneficiarse de ahorros fiscales de hasta el 30%, al situar el domicilio fiscal de sus corporaciones en paraísos fiscales como las Islas Vírgenes o Barbados. La legislación de EE UU permite a las multinacionales beneficiarse de exenciones fiscales en su país cuando pagan impuestos en el extranjero. Ante las denuncias de la OMC, Washington ha ido modificando el sistema con diferentes nombres como corporaciones de ventas al extranjero (FSC, por sus siglas en inglés) o exclusión de ingresos territoriales, pero las bases del modelo eran las mismas.

La lectura de la decisión, como cabía prever, fue diferente a uno y otro lado del Atlántico.

'Estamos satisfechos por una decisión que deja muy claro el coste de no cumplir con las condiciones de la OMC', señaló el comisario de Comercio, Pascal Lamy. La cuantía potencial de las sanciones 'creará un gran incentivo para que EE UU elimine este enorme subsidio ilegal a las exportaciones', dijo.

El representante comercial de EE UU, Robert Zoellick, expresó su 'decepción' por el monto de las sanciones. 'No obstante, el punto central, como ha dicho el presidente, es que el Gobierno trabajará con el Congreso para cumplir totalmente con nuestras obligaciones con la OMC', dijo.

A la espera de esas promesas de cambio legislativo, que ya en la cumbre UE-EE UU de mayo pasado fueron comprometidas por Bush sin que se hayan registrado avances, la UE aplaza la aplicación de medidas de represalias.

En la práctica, Bruselas intenta evitar que se agrave el enfrentamiento comercial que mantiene con su socio principal a cuenta de los aranceles que Washington ha impuesto a las importaciones de acero. Bruselas insistió ayer en que no tomará medidas, siempre y cuando EE UU haga esfuerzos serios por cambiar las leyes.