IPC

Las rebajas de verano afectarán al dato de inflación de julio

Las rebajas de verano condicionarán el dato del Indice de Precios de Consumo (IPC), que publicará el próximo martes el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que lleva a los analistas a discrepar sobre el impacto final que tendrán sobre la inflación y su repercusión sobre el índice interanual.

Así, mientras que desde los servicios de estudios de Caja Madrid y Analistas Financieros Internacionales se estima que la tasa interanual subirá una o dos décimas desde el 3,4% actual, los analistas de SCH y 'la Caixa' apuestan por una rebaja de una décima que situaría la interanual en el 3,3%.

Las previsiones que hace Caja Madrid sitúan el índice interanual en el 3,5%, con una inflación subyacente (es decir, sin precios energéticos ni de alimentos frescos) que bajaría al 3,9% desde el 4,1% actual.

El incremento del IPC lo achacan al componente energético, con un comportamiento más desfavorable en este mes de julio, que incluye, por ejemplo, subidas de precios en los carburantes. Estas subidas compensarían de alguna manera el efecto de las rebajas que, sin embargo, sí se reflejará en una bajada "considerable" de la tasa intermensual.

En la misma línea, Analistas Financieros Internacionales considera que las rebajas afectarán a la inflación intermensual, que bajará un 0,5%. Sin embargo, la previsión interanual es del 3,6% (sube dos décimas), con una inflación subyacente que se mantiene en el 4,1%.

A su juicio, si se confirma esta proyección, el dato de julio sería malo porque supone que la tendencia de los precios sigue sin moderarse y lo lógico es que tenga consecuencias poco favorables en el diferencial de inflación con la zona euro. En su opinión, la energía tendrá un buen comportamiento, frente al del sector servicios (con tradicionales subidas en el mes de julio) y a la evolución de los precios de los alimentos no elaborados.

Previsiones optimistas

Estas previsiones contrastan con las de los analistas de 'la Caixa' y del Santander Central Hispano, que auguran una tasa interanual del 3,3%.

En concreto, por parte del SCH se considera que las rebajas tendrán una fuerte influencia en el dato, lo que se plasmará en una tasa intermensual del -0,8%. Según sus estudios, los precios en alimentación se mantendrán estables al igual que la rúbrica de bienes industriales y energía. Por contra, en la de vestidos y calzado se apreciará el efecto de unas rebajas que serán "un poco más" intensas que las del año pasado, más si cabe al estar la economía más débil que en 2001.

Por su parte, el SCH considera la inflación subyacente permanecerá estable, dado el efecto de compensación que tendrán los precios de los servicios, en concreto los relacionados con turismo y hostelería que, a pesar de que el sector asegure que atraviesa una crisis, suben de manera considerable.