Turquía

Ecevit retiene al ministro de Economía para frenar la crisis

Dervis confirmó haber retirado su renuncia 'debido a las peticiones del presidente y del primer ministro'. Poco después de la dimisión del titular de Exteriores, Dervis anunció su renuncia poniendo bajo las cuerdas al debilitado Gobierno de Ecevit, en crisis desde hace dos meses.

El ministro de Economía fue el artífice del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en marzo y los inversores temen que la inestabilidad política y la marcha del protagonista del pacto con el organismo pusieran fin al desembolso de la ayuda. La lira se resintió del agravamiento de la crisis y cayó hasta las 1.700.000 unidades por dólar, provocando la intervención del Banco Central, que consiguió frenar su desplome y cerrar el cambio a 1.678.000.

Ecevit, de 77 años y cuya enfermedad ha provocado una crisis de Gobierno en los últimos dos meses, mantenía ayer su decisión de no dimitir, a pesar de las presiones a las que se ha visto sometido los últimos días. En una semana, 35 diputados, entre ellos siete ministros, han dejado su Gobierno y su partido, el Partido Democrático de Izquierda (DSP). Ecevit perderá la mayoría parlamentaria si las renuncias continúan.

La dimisión de Cem supuso además un duro golpe para el Gobierno, pues era uno de los miembros de la coalición tripartita más valorados internacionalmente. Tras cinco años en su cargo, Cem dijo que hoy explicaría las razones de su decisión.

'Algunos de nuestros amigos están sirviendo a los propósitos de esos círculos que quieren destruir el DSP; están cayendo en una trampa', dijo Ecevit en su primer comunicado desde que sus socios en el Gobierno del derechista Partido de Acción Nacionalista pidieron el pasado domingo el adelanto de las elecciones a noviembre. El primer ministro se ha negado con rotundidad a adelantar los comicios, previstos para abril del próximo año, pero ayer parecía inevitable su convocatoria.

La noche del miércoles Cem, Dervis y Husamettin Ozkan, ex viceprimer ministro que dimitió a comienzos de semana, celebraron una reunión que provocó las especulaciones sobre su intención de formar un partido político para arrebatar el poder a Ecevit. Esta troika, según los rumores, impulsaría las reformas estancadas o, al menos, obligaría al adelanto de las elecciones.

El martes llegó a Ankara una misión del FMI para evaluar si el país está realizando las reformas exigidas por el organismo para conceder el crédito. El préstamo, de 16.000 millones de dólares, se acordó para ayudar a Turquía a salir de una crisis provocada por la fuerte depreciación de la lira ocurrida en 2001, que llevó al país a su peor recesión desde 1945.