Comercio Exterior

España ocupó la tercera plaza de la UE en inversión neta en países no miembros

La Inversión Extranjera Directa (IED) de la Unión Europea en terceros países se elevó a 202.000 millones de euros (197.556 millones de dólares) en 2001, cifra que supone un 37% menos que en 2000, cuando creció un 31%, alcanzando niveles récord, informó la oficina estadística comunitaria, Eurostat.

El volumen de IED de terceros países hacia la UE se situó en casi 97.000 millones de euros (94.866 millones de dólares), lo que representa también un descenso del 39% respecto a 2000, año en que creció en un 61%.

Durante el año pasado, Estados Unidos volvió a ser el principal socio de la UE, pues este país recibió la mitad de las inversiones que los Quince hicieron en el extranjero y realizó el 55 % de las que llegaron a Europa. Japón, por su parte, supuso el 8% de los flujos entrantes en la UE y el 4% de los que salieron, mientras que para Canadá las cifras representaron el 6% y el 9%, respectivamente.

Los datos de Eurostat señalan que en 2001 el volumen de IED se redujo en la mayoría de los países miembros y los únicos en donde se produjo un crecimiento tanto para la inversión entrante como saliente fueron Alemania y Grecia. Francia, Holanda y Finlandia registraron flujos entrantes más elevados que en 2000, mientras que los salientes crecieron en Austria, Bélgica-Luxemburgo y Dinamarca.

Alemania, en cabeza

Si se consideran las inversiones netas, Alemania fue el principal contribuyente al total de la UE, con una inversión saliente neta de 51.000 millones de euros, seguida de Francia (26.000 millones de euros) y España (12.000 millones de euros).

En términos brutos, Alemania fue el principal país inversor en el extranjero, con un total de 60.000 millones de euros, seguido de Bélgica-Luxemburgo (40.000 millones de euros) y Holanda (36.000 millones de euros). Las inversiones del Reino Unido cayeron un 85%, las francesas un 61%, las españolas un 56% y las italianas un 20%.

En cuanto a la inversión extranjera directa que llegó a la Unión Europea, los países que registraron mayores retrocesos el año pasado fueron Dinamarca y España, mientras que Bélgica-Luxemburgo, Holanda y Reino Unido fueron los que captaron más inversiones procedentes de terceros países.