Bolsas en el mundo

El Nasdaq salva una sesión de infarto gracias a la informática

El fraude contable de Worlcom desata las alarmas. La Reserva Federal mantiene los tipos de interés

Nuevo escándalo financiero en Wall Street. La Reserva Federal terminó su reunión de dos días en un ambiente marcado por el desplome de los mercados y la creciente desconfianza avivada por el último caso de contabilidad creativa, en esta ocasión protagonizado por la teleco Worldcom. La autoridad monetaria encontró así más motivos para mantener los tipos de interés en el 1,75% como esperaba el consenso, con lo que el precio del dinero continúa en niveles de hace 40 años.

La Reserva Federal reconoció que la economía muestra pocos signos de recuperación que demanden una subida de tipos y reiteró que los riesgos de inflación y debilidad están equilibrados.

Las Bolsas arrancaron la sesión con una fuerte tendencia a la baja. El Dow Jones llegó a perder el soporte de los 9.000 y el Nasdaq, 1.400, algo que volvió a ocurrir tras la decisión sobre tipos. Las pérdidas, sin embargo, tras llegar a ser superiores al 2% se suavizaron y ambos recuperaron soportes técnicos. El índice tecnológico finalmente ganó un 0,37% gracias al rebote del sector informático. El Dow, por su parte, perdió el 0,07%. Los bonos también avanzaron y la rentabilidad de referencia a 10 años cayó hasta el 4,73%.

La caída de la Bolsa ha llevado al propio presidente de

EE UU, George Bush, a hacer un análisis de la situación. En una rueda de prensa, Bush admitió que los beneficios de las empresas no han sido buenos y eso no anima a los inversores. El presidente puso un especial énfasis en los peligros que el terrorismo todavía supone para EE UU y como tercera

razón señaló que hay 'mucha gente abusando de sus responsabilidades al frente de las empresas' en una referencia clara a los éscándalos que están dinamitando la confianza de los inversores desde diciembre y atenuados ayer con Worldcom.

La empresa de telecomunicaciones reconoció haber inflado sus resultados anteriores. Reveló que dos responsables de la empresa ya despedidos falsearon datos por 3.800 millones de dólares. La cotización de Worldcom se suspendió pero la noticia supuso un duro golpe para el sector.

El regulador estadounidense, por otra parte, contribuyó al nerviosismo, al reconocer que reforzará la investigación sobre las prácticas contables de Qwest. JP Morgan (-5,25%) y Citigroup (-6,44%) , también bajo sospecha, cedieron. Las telecos y el sector financiero fueron los dos grupos más azotados.

Lo único que calmó algo los ánimos ayer fueron los datos económicos. Los pedidos de bienes duraderos crecieron un 0,6% en mayo, frente a una previsión del 0,5% apuntada por la mayoría de los expertos. La mejora de los pedidos de ordenadores, equipos de comunicación y metales han permitido este aumento, el quinto en los últimos seis meses. El presidente de la Reserva Federal ha recalcado en ocasiones la importancia de una mejora del gasto empresarial para asegurar una recuperación económica fuerte.

El otro dato conocido ayer también mostró fortaleza. Las ventas de nuevas viviendas aumentaron un 8,1% en mayo, hasta 1,03 millones, superando también las previsiones de los expertos. Los datos del PIB hoy darán más pistas sobre el estado de la economía.

Los mercados latinoamericanos no se salvaron de la criba que azotó a los mercados. Brasil perdía el 0,49% a poco del cierre a pesar de que el FMI elogiara el 'sobresaliente' historial económico de Brasil y prometiera trabajar con cualquier nuevo Gobierno de ese país. Argentina perdió el 2,12%.

Las trampas de Worldcom y la creciente desconfianza que está azotando a los mercados pasó factura en Asia. El Nikkei perdió un 4,02%, la mayor caída en nueve meses, aunque el gran descalabro de la región fue para Corea. El Kospi perdió un 7,15% arrastrado por Samsung Electronics (-8,7%).