Caída de la producción industrial alemana en marzo
Producción industrial de marzo en Alemania: -0,8% (m); previsión: 0,4%; anterior: 0,5%
La producción industrial germana ha mostrado en marzo una caída de ocho décimas que ya había sido anticipada por la debilidad de los pedidos industriales en febrero y marzo, aunque, con todo, la existencia de un marcado efecto de base permite a la tasa de variación interanual corregir su ritmo de caída, que anota un máximo desde el pasado mes de octubre. Este registro se encuentra condicionado por el descenso que anota la actividad en el sector manufacturero (-0.3%), siendo sin duda el segmento de bienes de capital el que exhibe un peor comportamiento relativo (-0.7%). Entretanto, la producción de bienes intermedios, en línea con la clara reactivación anticipada por los pedidos, anota un ligero crecimiento mensual (+0.2%), prolongando su recuperación en términos interanuales (esta tasa se sitúa en su máximo desde agosto del pasado año). En un terreno intermedio se situaría la producción de bienes de consumo, que da muestras de cierta estabilización, aunque sin iniciar, por el momento, una clara mejoría.
Pese al mal dato de marzo, el balance del primer trimestre del año confirma el inicio de una lenta recuperación de la actividad industrial germana, que habría tocado fondo en los meses finales de 2001. Así, en este período se frena significativamente el ritmo de caída del IPI (-0.2% trimestral frente al 2.1% anterior), gracias en gran medida al leve repunte de la actividad en el sector de manufacturas (+0.1% trimestral frente al 2.6% previo) aunque, con todo, en términos interanuales se profundiza el ritmo de caída (-4.6% desde el 3.8% anterior). Por sectores, sin duda es el de bienes intermedios, que se encuentra íntimamente ligado a la evolución de los flujos comerciales) el que de forma más clara muestra síntomas de reactivación en el primer trimestre (+2.0% trimestral), mientras que el significativo descenso de la actividad en el sector de bienes de capital (-1.9% trimestral) no permite confiar en el inicio de una recuperación de la inversión en bienes de equipo en la economía alemana.