Los gastos empresariales por despidos y jubilaciones subieron el 25% en 2000

Los gastos de las empresas no financieras en despidos, prejubilaciones y provisiones para ajustes de plantillas llegaron al 7,5% del gasto laboral total en 2000, con un crecimiento del 25,3% sobre el gasto en 1999. El volumen de dinero destinado a tales conceptos llegó a 2.278 millones de euros (379.027 millones de pesetas). Las cotizaciones a la Seguridad Social absorbieron el 17% del coste laboral, y sólo el 1,4% se destinó a fondos de pensiones.

Las más de 6.000 empresas no financieras que aportaron sus cuentas a la Central de Balances del Banco de España gastaron en la remuneración de sus 1,3 millones de asalariados 41.588 millones de euros (6,92 billones de pesetas). La estructura de este gasto revela que sólo un 71,9% se destinó directamente a sueldos y salarios, mientras que el resto se dedicó a cotizaciones sociales de diferente naturaleza, desde cuotas a la Seguridad Social hasta pagos por despidos o pensiones directas pagadas por las empresas.

Entre las cotizaciones, y excluyendo las aportaciones al sistema de la Seguridad Social que suponen 17 de cada 100 pesetas de coste laboral, el mayor peso de esta partida lo absorben las indemnizaciones por despido, los pagos por jubilaciones anticipadas y las provisiones para reestructuraciones de plantilla.

Su peso en la estructura del coste laboral llega al 7,5%, porcentaje jamás alcanzado en las empresas controladas por la Central de Balances. En el año 1999 sólo suponía el 6,6% del total, y en el año 1995 sólo el 5,6%.

El crecimiento de esta partida es del 25,3% en el año pasado, el mayor avance de todos los conceptos del coste laboral en el año 2000, y triplica el avance del coste laboral agregado, que creció un 8%. Los sueldos y salarios habían aumentado un 7,4% y las cotizaciones sociales totales un 9,6%.

La cantidad absoluta destinada a despidos, prejubilaciones y provisiones por ajuste de plantilla por las 6.200 empresas contabilizadas llegó a 2.278,8 millones de euros (unos 379.027 millones de pesetas), cantidad nunca alcanzada por el conjunto de empresas contabilizadas.

Fondos de pensiones

En cuanto a las aportaciones a fondos de pensiones, están estancadas hace años como consecuencia del proceso de externalización obligado por la ley y registraron un fuerte descenso en el año 2000. La aportaciones a fondos de pensiones internos supusieron en 2000 un 0,8% del total del coste, frente al 0,9% de 1999, o el 1,1% que alcanzó en 1998. Su descenso fue de un 6,1%, tras otro descenso de un 13,3% en 1999.

En cuanto a las aportaciones a los fondos de carácter externo, suponen sólo el 0,6% del gasto social, cantidad muy similar a la de años anteriores, y con un descenso en 2000 del 8,8% respecto al año anterior. En efectivo aportaron a fondos externos de pensiones 266 millones de euros (44.258 millones de pesetas); a los internos la aportación efectiva legó a 321,4 millones de euros (53.476 millones de pesetas).

Aportan cotizaciones a fondos externos 209 empresas para dar cobertura a 318.200 trabajadores, de los que 192.000 trabajan en sociedades de titularidad privada. La capitalización total de los fondos internos era a final de 2000 de 5.265 millones de euros (876.022 millones de pesetas) para 259 empresas y con cobertura para 366.700 trabajadores. Este tipo de protección, que paulatinamente se está externalizando, está concentrada principalmente en empresas de titularidad privada, con una capitalización al terminar 2000 de 4.252

millones de euros (707.473 millones de pesetas).

Sale más que entra

Precisamente el proceso de externalización ha reducido el número de empresas con este tipo de fórmulas de protección de la vejez de sus plantillas. Así, mientras que en 1996 había 413 empresas con este tipo de fondos, ahora sólo quedan 259.

Sólo en el año 2000 las operaciones de traspaso de recursos de fondos internos a fondos de pensiones externos supusieron una salida de 2.392,5 millones de euros (398.078 millones de pesetas) de los primeros. Esta descarga de fondos y de activos y pasivos provocó que en el año 2000 las aportaciones al fondo (cuotas más rendimientos) fueran inferiores a los cobros efectuados por los pasivos (pensionistas).

Mientras que las prestaciones pagadas en el ejercicio llegaron a 819,8 millones de euros (136.403 millones de pesetas), las aportaciones totales por cotizaciones sólo llegaron a 546 millones de euros (90.846 millones de pesetas), y de éstos sólo 321,4 millones de euros son aportaciones, y el resto, rendimientos generados por el capital acumulado.

Pagos directos

A principio de 2000 los fondos internos tenían 7.088 millones de euros (1,179 billones de pesetas) y terminaron el año con 5.265 millones de euros (876.022 millones de pesetas), como consecuencia de una retirada de 3.212 millones de euros, por una entrada de sólo 1.389 millones. En el año 1999 el saldo de capitalización de los fondos internos era de 7.591 millones de euros (1,26 billones de pesetas).

La tercera fórmula de provisión de retiro en las empresas, los pagos directos de pensiones, sólo supone 61 millones de euros (10.150 millones de pesetas), y supone el 0,1% del total del coste laboral, y también en claro descenso sobre ejercicios pasados. æscaron;nicamente las empresas de gran tamaño tienen pensiones de pago directo, con cobertura para 27.600 trabajadores.

 

El salario crece más donde se destruye empleo

Durante los nueve primeros meses de este año más del 40% de las empresas controladas por la central de balances destruyó empleo. Pero estas mismas empresas, mientras despidieron al 6,8% de sus efectivos laborales, incrementaron sus remuneraciones medias en los últimos 12 meses un 5,3%; además, son estas sociedades las que tienen las remuneraciones medias más altas, con 30.075 euros por persona y año (cinco millones de pesetas).

La destrucción de empleo de estas empresas se centró fundamentalmente en los trabajadores con contratación temporal (prescindió del 25,9% de ellos) mientras que despidieron al 3,7% de sus trabajadores fijos.

Por contra, las empresas que mantuvieron o crearon empleo adicional (el 60%) incrementaron sus remuneraciones medias en sólo un 3,9% (casi dos puntos menos que las empresas que destruyeron ocupación). El aumento neto de sus efectivos laborales fue de un 7,5%, con una proporción similar entre fijos y temporales en términos absolutos. Estas empresas tienen también costes unitarios más bajos en sus asalariados, pues son de una media de 24.621 euros (4,1 millones de pesetas).

Entre las empresas con destrucción de empleo en el año 2001 se encuentran básicamente las dedicadas a la producción y distribución de energía eléctrica, gas y agua (inmersas aún en fuertes procesos de ajustes de plantilla), así como las de telecomunicaciones, especialmente las de telefonía fija.

Por contra, las generadoras de empleo se concentran en el comercio y en la industria manufacturera.