Las claves: en busca de valores asequibles en mercados apartados del camino
Puede ayudar a compensar en parte el riesgo geopolítico


En tiempos de valoraciones récord de la mayoría de los índices bursátiles y de los metales preciosos y pesados, encontrar valores baratos es todo un reto para los inversores. Francia es uno de los territorios más interesantes en ese sentido, según algunas gestoras, con títulos castigados por la incertidumbre política. Empresas de sectores defensivos, como Saint Gobain, o Airbus, integrante de uno de los duopolios más conocidos de la economía mundial, son algunas de sus apuestas.
También recomiendan los expertos los pequeños valores estadounidenses, marginados por las estratosféricas carreras de los gigantes, y otros relacionados con la salud o del sector químico. O, claro está, pescar en los mercados emergentes (tanto en Bolsa como en bonos). Aunque también han subido mucho en el último año, aún tienen margen de mejora tras décadas de ir por detrás. Son propuestas en contra de la corriente, con las que se puede compensar en parte el riesgo geopolítico, aunque en un mundo –aún– tan globalizado, el efecto de una recesión localizada se notará también en otros lugares.
La burbuja de la IA puede estar más bien en su consumo energético
Los responsables de la gestora de fondos Carmignac consideran que no hay burbuja en torno a la inteligencia artificial, y que en todo caso lo que hay es unos valores más inflados que otros. Las capacidades de esta tecnología son innegables, pero las pegas vienen más de su eficiencia energética. El verdadero reto es conseguir que las máquinas piensen más como hacen los humanos, sabiendo en cada momento cuánto de su conocimiento tienen que aportar. A veces parece que las IA quieren demostrar lo mucho que saben de todo. Aunque, cierto es, también pasa con unos cuantos humanos.
También Renault frena uno de sus proyectos en el coche eléctrico
Una de las automovilísticas europeas que mejor se estaban adaptando a la transición eléctrica, Renault, se plantea dar marcha atrás respecto a la disgregación de su filial de vehículos de batería, Ampere. La pérdida de fervor del mercado por todo lo que suene a descarbonización (en parte por el encarecimiento de los metales) ha frenado su salida a Bolsa, y ahora parece que vende más reunirlo todo bajo el mismo paraguas. Puede ser un varapalo para los 12.000 trabajadores de Ampere, que temen por sus empleos. En todo caso, no convendría descartar nuevos giros de guion tanto en Renault (que mantiene múltiples proyectos en el ámbito eléctrico) como en la transición energética en general. No va a ser, desde luego, una evolución lineal ni fácil, pero lo natural es que los combustibles fósiles vayan perdiendo peso.
La frase del día
No podemos aceptar que China decida por sí sola el precio de las materias primas. Italia y Alemania quieren una estrategia común y esperamos que otros países compartan este enfoqueAntonio Tajani, ministro de Exteriores de Italia
Descansar para ver las cosas con perspectiva... y también crecer, de otra manera
El FOMO, miedo a perderse algo, es una de las características principales de la sociedad contemporánea. Consiste en el deseo de sentir emociones fuertes de forma constante, una especie de adicción al placer o la euforia, que acaba convirtiéndose en drama si se superan los límites del cuerpo. Poco a poco, la gente se va dando cuenta de sus límites, y descubre el valor de descansar. Sigue siendo complicado luchar contra el espíritu del tiempo, que se puede resumir en producir y en crecer. También se puede crecer ganando en productividad, pero para eso resulta fundamental pararse un poco y ver las cosas con perspectiva. Quizá justamente la mejor manera de seguir creciendo sea esa, respirar y ver qué es lo realmente necesario.