Las pequeñas empresas preparan una avalancha de salidas a Bolsa
La Unión Europea estrena la regulación que facilita que las pymes coticen en los mercados. BME y Euronext ponen el foco en la recta final del año

Bruselas está en campaña para revitalizar los mercados europeos. La primera fase de la regulación denominada Listing Act acaba de activarse, e irá a más en los próximos meses con el foco en las pequeñas y medianas empresas. Desde hace años, los denominados mercados de empresas en crecimiento facilitan los estrenos de empresas de menor tamaño, gracias a unos requisitos más laxos que los de los mercados regulados. El desembarco de empresas españolas en BME Growth, Euronext Growth y Portfolio se convierte en una fase previa a la del salto a la Bolsa oficial. Los estrenos se acelerarán a partir de septiembre con posibilidad de alcanzar niveles récord en España, según las fuentes del mercado consultadas. Solo en las plataformas de crecimiento españolas se captaron 550 millones en ampliaciones de capital hasta junio.
Promover las salidas a Bolsa es un mantra de políticos, reguladores, supervisores y de los propios gestores de los mercados. Estos últimos hacen caja cuanto más empresas coticen y cuanto más se negocien estas. Los mercados regulados y las empresas que cotizan en ellos están bajo la atenta mirada de los vigilantes del mercado (léase, la CNMV en España, la AMF en Francia o la BaFin en Alemania), sometidos a estrictas reglas de supervisión y transparencia.
Para ampliar el espectro, se crearon los denominados mercados de crecimiento, con exigencias regulatorias más livianas. Solo dos empresas se han estrenado en lo que va de año en BME Growth: Andino y Treelogic. En Euronext, tan solo una, y en el segmento más bajo, el Access. Pero las expectativas son elevadas para la recta final del año. María Lago, directora general de Armanext, es optimista. “Entre las operaciones que tenemos en nuestra cartera y las que sabemos que manejan otros asesores, creemos que este año podrían incorporarse entre diez y 12 compañías a los mercados”. La firma asesora a empresas para debutar en las plataformas de BME y en las de Euronext. Entre las compañías que han anunciado sus intenciones de estrenarse en España están la brasileña Prática y la mexicana Lidd AI.
Fuentes de BME señalan que las perspectivas son halagüeñas. El gestor de las plataformas Scaleup y Growth ya está trabajando con más compañías que tienen la intención de incorporarse a estos mercados próximamente. Desde que el mercado arrancó, han debutado cerca de 100 compañías, excluidas las socimis. Jesús González, director gerente de BME Growth y de BME Scaleup, señala que “empresas en el ámbito de la digitalización, el diseño de software, la ciberseguridad y la inteligencia artificial son el grupo más abundante, junto con las dedicadas a las ciencias de la vida, como biotech o servicios de salud”. “Nuestra mayor satisfacción es acompañar a las pequeñas empresas en su crecimiento y ser testigos del uso que hacen del mercado para crecer”, añade.
Por su parte, Guillaume Morelli, jefe de listing para Francia, Portugal y España en Euronext, indica que su objetivo es apoyar “a las pymes en crecimiento facilitándoles un acceso eficiente a capital a largo plazo mediante un marco regulatorio simplificado”. El directivo señala que estas empresas tienen el acceso a un “amplio pool de liquidez y a una base de más de 600 inversores institucionales de 29 países, que combina nacionales, paneuropeos e internacionales”.
El objetivo de arrancar en una plataforma de crecimiento es que las empresas vayan subiendo en el escalafón de los mercados. Los menos exigentes son el Scaleup (de BME) y los Access (de Euronext); después están los Growth y, en la cumbre de la pirámide, los mercados principales. Es decir, las Bolsas de referencia. Con la reforma europea para atraer a las cotizadas, se facilita el ascenso de un mercado a otro, ya que, transcurridos 18 meses seguidos en un mercado de pymes en expansión, bastará con solicitar su admisión a los mercados regulados mediante un folleto simplificado en un plazo de solo siete días hábiles.
Incluso antes de que entre en vigor la nueva normativa, se han producido subidas de gran calado, como Arteche, que pasó de BME Growth a la Bolsa el pasado febrero, e Izertis, en 2025. Otros casos de éxito han sido MásMóvil, que debutó en el MAB (el nombre original de BME Growth) en marzo de 2012, saltó a la Bolsa cinco años después y acabó entrando en el Ibex 35, de donde salió tras la opa de KKR, Cinven y Providence en 2020. Carbures (rebautizada Airtificial tras fusionarse con Inypsa) saltó a finales de 2018, después de un proceso turbulento marcado por problemas contables que llegaron a suspender su cotización en 2014; Grenergy pasó a la Bolsa hace siete años, y Atrys Health hace cuatro años y medio.
Otra de las novedades de la UE está en que las empresas que cotizan en los mercados de crecimiento contarán con un folleto diseñado específicamente para ellas. Esta es la ventaja más clara y no la tienen las cotizadas de los mercados regulados. Solo pueden usarlo pymes, empresas ya cotizadas o que vayan a cotizar en un mercado de crecimiento, y compañías no cotizadas que oferten hasta 50 millones de euros. El tamaño del documento, de un máximo de 75 páginas frente a las hasta 300 de una empresa del mercado regulado, es muy elocuente.
Desde hace años, la feroz competencia del private equity ha causado estragos. El número de empresas en Bolsa se ha hundido un 30%, hasta el entorno de las 130, de acuerdo con los datos de la CNMV y BME. Esos nuevos inversores se nutren del dinero procedente de grandes fortunas o de aseguradoras y cuentan con herramientas para endeudar a las compañías en las que invierten para acelerar su crecimiento y para pagar más a sus dueños de lo que pagarían los compradores en Bolsa. Buenos ejemplos son los titanes estadounidenses del billón de dólares, Blackstone y Apollo, que tienen inversiones gigantescas en España, como el gigante del juego Cirsa o la inmobiliaria HIP en el caso del primero o el Atlético de Madrid en el del segundo.
Los gestores de los mercados han contraatacado con la creación de los mencionados mercados propios, con normas más ligeras. Así nacieron el actual BME Growth (bautizado como MAB en sus inicios hace unos 20 años), Euronext Growth (2005) y, hace menos tiempo, otros segmentos con menos requisitos, como BME Scaleup y Euronext Access y Access+. Cierto es que, a raíz del escándalo de Gowex —sin un negocio sólido real y que llegó a rozar una capitalización de 2.000 millones en 2014—, se reformó la regulación para obligar a las empresas con más de 500 millones de euros de valor a subir obligatoriamente a la Bolsa. Después, ese umbral se elevó hasta los actuales 1.000 millones.
La experta de Armanext destaca que los mercados para empresas en expansión se están consolidando como “una alternativa para que las empresas financien su crecimiento sin tener que recurrir necesariamente a fondos de capital privado o private equity, preservando así una mayor capacidad de decisión y control sobre el proyecto empresarial”. Entretanto, en la Bolsa se han estrenado este año TSK y Digi, y HIP, Ignis y Haizea se preparan para dar el salto.