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El descenso de la inflación será “más incierto, lento y accidentado”, advierte el BCE

Las actas de la reunión de marzo confirman que el banco central se acerca al momento de bajar tipos pero insiste en tener datos más concluyentes

Christine Lagarde
Christine Lagarde, presidenta del BCE, en rueda de prensa el pasado eneroKAI PFAFFENBACH (REUTERS)
Nuria Salobral

El Banco Central Europeo se acerca con máxima cautela a la bajada de tipos después de haber llevado el precio del dinero desde el cero al 4,5%, máximos de 2001, en poco más de año y medio. Junio apunta a ser la fecha propicia para el recorte, según sugirió la propia presidenta Christine Lagarde al término de la reunión del Consejo de Gobierno del pasado 7 de marzo. Para entonces el BCE dispondrá de la información necesaria para tomar la decisión pero ello no supondrá que se haya alcanzado con total garantía el ansiado objetivo de estabilidad de precios en la zona euro. Según señalan las actas del encuentro publicadas hoy, el proceso de desinflación ahora en marcha, que manda claras señales de descensos de precios, podría ser más frágil y accidentado de lo previsto.

“Podría avecinarse un proceso de desinflación más incierto, lento y accidentado”, advierten las actas del encuentro. El BCE rebajó sus previsiones de inflación en su cita de marzo. Si en diciembre esperaba un IPC medio para 2024 del 2,7%, ahora calcula un IPC del 2,3%. También recortó una décima su previsión para 2025, dejándola al 2%. El BCE reconoce que la inflación ha continuado descendiendo hacia el objetivo del 2% en un proceso que el banco central ve con optimismo. De hecho, en marzo ha seguido moderándose hasta el 2,4% en tasa interanual, desde el 2,6% de febrero. Sin embargo, según apuntan las actas, el Consejo de Gobierno del BCE necesita “más datos y evidencias para estar lo suficientemente seguro” antes de dar por ganada la batalla contra el alza de precios, para a continuación lanzar su advertencia de que esa recta final del camino puede estar plagada de baches.

Para el BCE “es importante no ser complaciente” ya que el proceso de descenso de la inflación continúa siendo “frágil” y sigue condicionado al vínculo clave entre salarios, beneficios empresariales y productividad. Así, el banco central está a la espera de conocer los datos de evolución de salarios del primer trimestre de este año en la zona euro, que se publicarán antes de la reunión de junio, y de tener más certezas sobre qué sucede con los márgenes empresariales. Tendrá que confirmar si las subidas salariales se absorberán contra beneficios, dañando los márgenes, o contra un nuevo incremento de los precios de los productos, alimentando de nuevo la inflación.

“Hubo consenso en que podría ser prematuro discutir rebajas de tipos en la presente reunión”, reconocen las actas. Lagarde aseguró a su término en rueda de prensa y forma tajante que no se había debatido una rebaja de tipos, sino “únicamente la reducción de nuestra postura restrictiva”. Una fórmula enrevesada de aludir al cambio de rumbo en su política y que también tiene réplica en las actas. “Aunque era prudente esperar a los datos y pruebas, la cuestión de considerar recortes de tipos se estaba fortaleciendo”, menciona el texto.

El BCE insiste en que su mandato es la estabilidad de precios, si bien reconoce que el crecimiento en la zona euro es más débil de lo previsto en el corto plazo. Las previsiones económicas actualizadas en marzo también incluyeron una rebaja en la estimación de alza del PIB para este año, del 0,6% frente al 0,8% previsto en diciembre. El BCE reconoce que la economía de la zona euro no está dando muestras convincentes de mejoría, lo que podría implicar seis trimestres de estancamiento. Es decir, quedarían dos trimestres más de debilidad económica.

Pese a ese frágil crecimiento, en el mercado se han enfriado las expectativas de bajadas de tipos. El BCE no tiene prisa en el recorte y además está lanzando señales de que el descenso de la inflación no sería ni mucho menos lineal ni constante. Así, el primer recorte de tipos de junio no tendría por qué ser el inicio de una senda continuada de recortes, sino que el BCE podría hacer una pausa en reuniones sucesivas antes de abaratar de nuevo el precio del dinero.

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Sobre la firma

Nuria Salobral
Es jefa de la sección de Inversión en el fin de semana y redactora especializada en temas financieros y política monetaria. Trabaja en Cinco Días desde 2006, donde ha cubierto la quiebra de Lehman Brothers, el rescate a la banca española o las decisiones del BCE. Nacida en Madrid, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense.
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