Los bufetes de abogados resisten el envite de Trump y engordan la caja un 5,8%
Las firmas que operan en España confirman una salud de hierro y cierran un nuevo ejercicio con facturaciones por encima de la inflación

La abogacía de los negocios ha demostrado inmunidad frente a pandemias, guerras, crisis inflacionarias y tensiones geopolíticas. Ahora se puede afirmar que el sector también ha sobrevivido –y con nota– al tsunami arancelario de Donald Trump. Había mucha expectación por estudiar la reacción de los despachos a la guerra comercial, en especial de los departamentos de M&A, muy sensibles a los ciclos económicos. A la luz de los resultados de facturación de 2025, publicados cada primavera, es posible confirmar que aún son años de bonanza: los bufetes españoles han facturado más y han ampliado sus plantillas. Aunque, si bien la contratación crece, lo hace a menor ritmo que los ingresos (es una tendencia tímida, pero que se deja intuir).
La lista de los 20 bufetes de abogados enfocados a negocios y empresas que más ingresan en España deja una facturación agregada de 2.197 millones de euros, lo que supone un 5,8% más respecto al ejercicio anterior. Es útil poner el dato en relación con la tasa de inflación de ese año, a fin de descartar una falsa sensación de crecimiento. En 2025, la tasa de inflación fue del 2,7%. El sector legal consolidó un alza en ingresos de 3,1 puntos por encima de la inflación; del listado, 15 despachos consiguieron ingresos por encima de la marca inflacionaria.
La firma que más crece en caja es Barrilero. El bufete de origen bilbaíno alcanza el puesto 13 y registra 53,24 millones de euros en ingresos (un 26,3% más). En el otro lado de la balanza, Baker McKenzie es el que marca un crecimiento más prudencial, con un avance del 0,9% en las ventas (116 millones). A pesar del dato, el despacho internacional se consolida como el quinto por ingresos y el que mejor facturación consigue en España entre los jugadores internacionales.
Los cinco líderes
Pocas novedades en la parte alta de la tabla. Garrigues se descuelga del pelotón con ingresos de 437,15 millones de euros. La barrera simbólica de los 500 millones ya no se antoja tan lejana para el despacho de Fernando Vives, que aventaja a Cuatrecasas, su rival más directo, en 90 millones; en 2019, esta distancia era de 52 millones.
En cuanto al despacho que dirige Javier Fontcuberta, finalizó un notable ejercicio con 347,68 millones en ingresos (un 1,2% más). Por su parte, Uría Menéndez recupera el vuelo tras un descafeinado 2024 y ahora escala un notable 5,5% (243,64 millones en ventas). El bufete que dirige Antonio Herrera es la firma que más creció entre los tres grandes españoles.
En cuarta posición, Pérez-Llorca sigue en modo cohete con un sobresaliente 16,6% de incremento (155,8 millones). En los últimos siete años, el despacho que comanda Pedro Pérez-Llorca ha multiplicado su negocio en 2,65 veces.
Contrataciones
“Las tasas de crecimiento anuales de facturación son muy buenas”, analiza Antonio Gómez Montoya, socio de la consultora Black Swan. Gómez reconoce un rumbo hacia la consolidación y la paulatina concentración del sector. Pero, a la par, identifica indicios de cierta timidez a la hora de ampliar las plantillas: estas aumentan, pero no como lo hacen los ingresos. “La evolución de la facturación es muy potente”, pero “el crecimiento en el número total de profesionales es escaso”. La conclusión es que “se busca facturar más con menos recursos”.
Mónica Moser, consultora sénior de Iuristalent, cree que el hambre por contratar no desaparecerá, pero la contratación será “más moderada y selectiva”. “Habrá prioridad en áreas como M&A, fiscal, regulatorio, reestructuraciones, compliance y protección de datos”. En cuanto a la experiencia, “ganarán peso los abogados sénior o socios con capacidad comercial”, por encima de la contratación de perfiles júniors.
Extranjero
Las grandes firmas españolas engordaron sus ingresos también fuera del mercado doméstico. En conjunto, los cinco grandes bufetes han sumado 1.600 millones de euros a nivel mundial, un 8,25% más con respecto a 2024. Desde 2019 se anotan un crecimiento del 47,61%.
Garrigues ha facturado 527,69 millones, de los cuales el 17,1% procede del negocio internacional (90,5 millones), un 9,5% más con respecto a 2024 y un 38,3% desde 2019. El despacho integró a la firma Sánchez Devanny en México y, más recientemente, dio un salto en Chile con la incorporación de Barros, Silva, Varela & Vigil, que refuerza su apuesta en Latinoamérica.
Cuatrecasas terminó 2025 con una facturación global de 447,1 millones y una actividad internacional que ya roza los 99,4 millones (22% del negocio). La firma registró un alza del 2,5%, mientras que el año anterior la marca fue del 12,2%. En los últimos siete años, el despacho ha crecido un 41,3%. Portugal es el buque insignia de su negocio exterior: el 9,6% de la facturación global proviene de sus oficinas de Oporto y Lisboa (unos 41 millones).
Uría Menéndez obtuvo 308,78 millones de euros en el mundo, un 21% del total (de los cuales 65,14 viene del extranjero). En 2025 subió un 4,5% y un 22,3% desde la pandemia, el único año en que tuvo datos negativos (-1,3%).
Pérez-Llorca facturó a nivel global 211,3 millones en 2025, un 27,9% más respecto a 2024. Del total, 55,8 millones proviene del mercado internacional. Su evolución en relación a 2019 revela un espectacular estirón del 230,1%. El despacho apuesta por su proyecto Scala para obtener mayores beneficios fuera de España, especialmente en Portugal, México y Colombia.
Por su parte, Gómez-Acebo & Pombo ingresó 105,9 millones de euros en 2025, un 5,79% más que el año anterior. De ese total, alrededor de 12 millones procedieron del negocio extranjero. Desde la pandemia, el bufete ha crecido un 50,6%.
Los que vienen
Fuera del ranking de la veintena que más factura a nivel nacional, el grupo formado por Broseta, Ashurst, Martínez‑Echevarría, Ramón y Cajal Abogados, Ceca Magán, Balder y Elzaburu lucha por escalar posiciones. En conjunto, los bufetes han pasado de generar 136 millones de euros en 2019 a 187,6 en 2025, un incremento del 38% en siete años.
El caso más llamativo es el de Ceca Magán, la firma que ha tenido la evolución más notoria de todo el segmento, habiendo triplicado sus ingresos en los últimos siete años: el bufete ha pasado de facturar 8,89 millones en 2019 a 30,16 millones en 2025, un crecimiento del 239%. En el último año, el despacho ha dado un acelerón del 21,2%, si bien su mejor marca fue en 2019.
Broseta anota una facturación de 36,2 millones, una cifra prácticamente idéntica a la del año anterior. Por detrás le persigue Ashurst, con 33 millones, misma cantidad que en 2024. Martínez‑Echevarría también empuja desde abajo: en España pasa de 17,81 millones en 2019 a 32,30 en 2025 (81%), aunque en 2025 el ritmo se modera a un 6,2% con respecto al año anterior.
Ramón y Cajal Abogados alcanza los 31,4 millones con una subida del 8,1%, una cifra muy superior a la registrada en el ejercicio anterior, donde apenas subió un 0,9%. Balder escala hasta los 28,8 millones con un aumento del 5%, inferior a los 11 puntos de 2024. Elzaburu, por su parte, anota 27,9 millones, casi un 3% más frente a los seis puntos de subida en 2024.