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En colaboración conLa Ley

Javier Fontcuberta: “Cuatrecasas no necesita un ‘private equity’ para consolidar sus objetivos de crecimiento”

El dirigente de la firma descarta abrir nuevas oficinas internacionales y señala que la IA está elevando la facturación en las corporaciones

El nombramiento de Javier Fontcuberta (Barcelona, 1971) como consejero delegado de Cuatrecasas en abril de 2025 supuso la culminación del relevo generacional en un despacho fundado en 1917, cuando la primera generación Cuatrecasas tomó las riendas de una humilde gestoría fiscal y contable que asesoraba a pequeñas empresas y comercios en Barcelona. Hoy dirige un bufete que se ha consolidado como la segunda firma nacional por volumen de negocio, con cerca de 2.000 profesionales repartidos en once países. Fontcuberta recibe a CincoDías para hacer balance de estos primeros años al frente de la firma —fue nombrado director general en diciembre de 2022— y conversar sobre el rumbo del despacho en un momento crucial en el sector. El tablero de juego se agita: la carrera por la inteligencia artificial, el surgimiento de gigantes globales y la entrada de fondos en despachos transforman el panorama.

“Cuatrecasas no necesita un private equity para consolidar sus objetivos a medio y largo plazo. Nuestra propuesta no contempla modificar nuestro partnership incorporando a una entidad que no esté alineada con nuestros principios”, afirma con rotundidad el primer ejecutivo de la firma. En 2024, Cuatrecasas incrementó su facturación un 12,2% —segundo ejercicio consecutivo con crecimiento a doble dígito— y alcanzó un volumen superior a los 436 millones de euros. “Fue un año excepcional; no es esperable que sigamos creciendo a este ritmo. Le doy mucho valor porque se produce en un momento en el que el despacho está afrontando una transición que se simultanea con cambios nucleares en la forma de desarrollar los negocios”, dimensiona Fontcuberta. ¿La receta? “No tengo ninguna duda de que entendimos bien lo que estaba sucediendo en el mercado”.

Visión de negocio y arraigo a la cultura corporativa, son cualidades que, según el directivo, inclinaron a los socios a confiarle el timón del bufete: “En la coctelera que represento se incluye una visión muy particular del derecho y la profesión y una apuesta clara por la excelencia técnica”. Una lectura estratégica del mercado que ha llevado a Cuatrecasas a apostar de forma clara por la inteligencia artificial (IA) generativa, integrándola desde 2022. “Fuimos el primer o segundo despacho español en la Europa continental que asumió esta tecnología en sus procesos”, subraya Fontcuberta.

En un momento en el que algunas voces cuestionan si la IA es un espejismo, el directivo está convencido de que “es uno de los elementos claves o palancas de la innovación en el sector”. La IA les permite ser más eficientes, cuenta, y concentrarse en el valor que aportan a los clientes. “Los profesionales que la utilizan son más productivos, lo que se traduce en mayor valor y, por tanto, en un aumento de la facturación”, afirma Fontcuberta. El directivo apunta que el crecimiento de las cuentas impulsado por la IA es “una tendencia clara”, pero subraya que lo verdaderamente relevante es ofrecer una experiencia superior: “El leitmotiv de este negocio es servir a los clientes”.

La importancia que tiene la IA en Cuatrecasas se refleja en la decisión de incorporar a Idoya Fernández como directora del área de conocimiento e innovación de la firma. “Proyectamos la inteligencia artificial 2.0. No es que estemos integrándola, sino que estamos en un punto de madurez muy particular”, afirma el directivo. Ya están probando modelos predictivos para adelantarse “a las inclinaciones que puede tener un determinado juez o árbitro o, incluso, comportamientos en el ámbito negociador”, enumera.

La pregunta incómoda: ¿acabará la IA con algunos perfiles de abogados? “No interpreto la tecnología como un abandono de según qué tipo de tareas. Creo que va a seguir siendo importante que los abogados más jóvenes sigan enfrentándose individualmente a ciertos trabajos”, contesta. El objetivo, explica, está en la formación y el “desarrollo del pensamiento crítico” para poder beneficiarse de las nuevas tecnologías. “Buscamos capacidad de analizar la realidad, interpretarla con conocimiento jurídico y convertir eso en soluciones válidas para nuestros clientes”, apostilla.

Latinoamérica

La expansión global del negocio empujó a Cuatrecasas a hacer las Américas hace ya una década. En Latinoamérica, la firma opera desde Bogotá, Lima, Ciudad de México y Santiago de Chile, última oficina inaugurada en 2020. Mercados como México y Colombia se han vuelto más competitivos —Pérez-Llorca aterrizó en estas jurisdicciones hace un par de años— aunque aún ofrecen recorrido. En México, por ejemplo, el capital movilizado en las operaciones de M&A creció un 86 % en 2025, según TTR Data. La estrategia regional se articula en torno al eje del Pacífico y cuatro áreas clave: “transaccional financiero y corporativo, arbitraje internacional y fiscal”. El objetivo es proyectar negocio hacía “Estados Unidos y Canadá y hacia Europa”, explica, con Nueva York como puente con el Viejo Continente.

“Es cierto que con el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur se pueden activar otras dinámicas, pero no contemplamos la apertura de nuevas oficinas en la región”, ni en ninguna otra jurisdicción, descarta el directivo. No obstante, permanecen “atentos” mientras la UE revisa este acuerdo: “Estamos examinando con los managing partners de las cuatro oficinas latinoamericanas cuáles son las propuestas de valor para los clientes y qué oportunidades creemos que se abren”. Las oficinas de Latam serían catalizadoras del juego que pueda dar el convenio comercial en otras jurisdicciones.

Talento

El directivo reconoce que los vaivenes geopolíticos están haciendo mella en el negocio transaccional: “Desde el covid no ha acabado de tener el músculo que todo el mundo esperaba; esperamos que 2026 sea un año mejor”. “Nosotros seguimos centrados en los intereses de nuestros clientes y en contar con los mejores profesionales posibles”, recalca. Según su última memoria corporativa, Cuatrecasas cuenta con 257 socios, de los cuales un 81% son hombres, mientras que entre sus 1.143 abogados se invierte la proporción: un 53 % son mujeres.

No hay hoy una sola mujer al frente de alguno de los bufetes del top 5 nacional, pero Javier Fontcuberta no alberga la menor duda de que ese techo terminará por romperse. La firma cuenta con un 25% de talento femenino en los puestos de mayor responsabilidad y el 50% de las incorporaciones son de mujeres. Sin embargo, la cuota en la sociatura está estancada en un 19 %. Se ha vencido la barrera de la incorporación, pero “queda por abrir la puerta de la permanencia del talento femenino en su madurez profesional, que se produce en torno a los treinta años, hasta que nuestros hijos alcanzan la adolescencia”.

Pese a la periódica guerra de talonario por los abogados estrella en el sector, Fontcuberta matiza la importancia del salario como factor de fidelización: “La remuneración es una de las palancas para retener el talento; los jóvenes también buscan desarrollo profesional y los perfiles seniors consolidar su carrera. Nosotros seguimos con políticas estables de incrementos de remuneración de nuestros asociados”.

¿Algún fichaje a la vista? Nuestros grandes fichajes nacen desde dentro, responde rápidamente. “Es verdad también que CuatreCasas no es una firma endogámica y se nutre de talento interno y de talento externo. Por tanto, estamos atentos a las oportunidades que se producen en el mercado”, añade a continuación. ¿Dónde se pone el ojo más a menudo?: “En el ámbito transaccional, financiero y corporativo, aunque no únicamente”. “Lo que sí que estamos convencidos es de que nuestro crecimiento inorgánico va a ser selectivo”, sostiene. “No vamos a hacer crecimientos por integraciones de grandes despachos, como lo han hecho algunos de nuestros competidores”, zanja.

Liderazgo

Todo liderazgo conlleva un peaje. Javier Fontcuberta, un as del corporate y el M&A, echa de menos estar más activo en la profesión y, sobre todo, su faceta de profesor de universidad. Y es que el directivo conecta muy bien con las nuevas generaciones: “Una cosa que siempre he pedido a mis alumnos es que me paren por la calle cuando me vean”, comparte. “Cada año intento hacer al menos dos viajes con mi hija de 21 años”, cuenta. Le gusta evadires en las montañas del centro de Europa con amigos “y respirar aire fresco y mirar el cielo”. “En verano me gusta perderme en el mar”, desvela.

Pese a las renuncias, el rasgo más positivo de este periodo ha sido el respaldo de los socios: “Desde el principio percibí que estaban detrás, que apoyaban las ideas y la propuesta de valor que ofrezco”. El periodo de transición ordenada en la firma comenzó con la sucesión de Jorge Badía tras su repentino fallecimiento en 2022. En enero de este año, Luis Pérez de Ayala ha tomado el relevo de Rafael Fontana en la presidencia no ejecutiva.

Fontcuberta guarda para sí dos “tesoros” más: el deporte y el gusto por la música y los libros. La lectura es vitamina para el líder cuando se apagan las luces del despacho: “No soy un gran lector de los grandes economistas, sino de autores que me aportan en lo personal, como Calle Londres 38, de Philip Sands, o El Loco de Dios en el Fin del Mundo, de Javier Cercas”. Un mantra: “Ser leal con uno mismo y con los demás”.

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