Helados Penalva, el heladero de Alcampo y Carrefour: “En una semana de julio vendemos lo mismo que en todo el invierno”
La compañía, de origen granadino, ha duplicado su facturación en cinco años. Se distinguen de la competencia gracias a sus enseñas Nordwik o Palettas


Hasta la década de los setenta, el helado se fabricaba de forma artesanal y su venta estaba marcada por la estacionalidad de un proceso muy intensivo en mano de obra. Luego aparecieron las primeras máquinas capaces de industrializar el proceso, y un empresario de Alicante aprovechó la oportunidad para transformar un viejo centro artesanal de Churriana de la Vega, Granada, en una fábrica moderna.
Ese fue el caso del abuelo de César Penalva, su director general, cuya familia ha trabajado hasta convertir la empresa en un mastodonte cuya facturación se ha doblado desde 2021 hasta alcanzar los casi 28 millones de euros en 2025. “Mi abuelo se tuvo que ir hasta Italia y Estados Unidos a por algunas de las máquinas que hacían falta, y que no se podían encontrar en España”, relata por teléfono Penalva.
“Ahora somos el quinto o sexto fabricante de helados a nivel nacional”, asegura. Este crecimiento ha llegado a través de dos vertientes, la marca blanca que prepara para los supermercados, y la enseña propia. “Tenemos que jugar con esta dualidad”, defiende el director, “y encontrar un buen equilibrio para poder seguir innovando y creciendo”. Penalva calcula que al menos el 70% de la producción va dirigido a hipercados como Carrefour, Alcampo o El Corte Inglés, aunque estas ventas solo generan el 50% de la facturación. También exportan a Alemania, Portugal, Turquía o Chile.
La lucha por la independencia del negocio
Nordwik. Es la marca principal del grupo y concentra el grueso del negocio. Incluye desde helados de impulso hasta formatos para hostelería y restauración, con un catálogo amplio pensado para maximizar volumen y capilaridad comercial.
Palettas. La línea apuesta por polos de fruta natural, sin colorantes ni conservantes, con un posicionamiento más vinculado a tendencias de consumo saludable y a un público más joven.
La Ibense 1892. Adquirida en 2023, aporta al grupo una marca histórica del sector. Bajo esta enseña, la compañía trabaja un segmento más prémium, con productos de corte clásico y mayor margen.
Un rasgo que distingue a Helados Penalva es su apuesta sistemática por la innovación. La empresa cuenta con un pequeño departamento de I+D y colabora de forma recurrente con el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI). “En un sector tan dinámico como el helado, hay que innovar constantemente. Casi cada dos años hacemos un proyecto con el CDTI”, explica su director. “Somos pequeños para nuestro mercado con nuestra marca, pero tenemos bastante llegada”, resume el directivo.
Los polos que venden con sus marcas propias tiene mayor valor añadido, y además les permite diversificar clientes y evitar dependencias operativas. Se pueden permitir poner un precio más alto. La principal enseña con la que operan es Nordwik, el buque insignia del grupo, con el que la empresa compite en gran consumo y hostelería. Es la que utilizan para fabricar el surtido de helados de bar y restaurante, y compiten con los carteles de Nestlé o Frigo, con sus versiones de los de nata, los cucuruchos o los Maxibon.
Junto a ella, Helados Penalva ha desarrollado Palettas, una línea centrada en polos de fruta natural, sin colorantes ni conservantes con un enfoque más contemporáneo y orientada a un consumidor que siempre anda buscando productos saludables. “Esta línea, además, nos permitía estar en los mismos lugares que otras cadenas, pero con un producto diferente”, sostiene. La última línea es La Ibense 1892, adquirida en 2023. A través de esta marca, una de las más antiguas del sector en España, venden a granel a las heladerías.
Trabajadores
La elaboración de este producto se reparte de forma especial a lo largo del año. Aunque tienen personal fijo todo el año (entre 60 y 70 personas), la fábrica está parada desde octubre hasta enero. Cuando están en plena campaña de producción pueden llegar a alcanzar 160 empleados trabajando en dos turnos diferentes. “Encontrar trabajadores poco cualificados en Granada no es difícil, pero sí nos cuesta encontrar personal más cualificado que se quiera quedar en ciudades como esta. Normalmente se quieren ir a grandes urbes con mejores salarios”, lamenta su director.
El frenesí del verano se deja notar a principios de julio, y eso obliga a adaptarse a una demanda con picos y valles. “En una semana de julio vendemos lo mismo que en todos los meses de invierno”, asegura. Para asumir esa carga de trabajo y el aumento de facturación de los últimos años han tenido que ampliar las áreas productivas.
“Antes teníamos tres líneas de producción y ahora hemos conseguido ampliar a cinco dentro de las mismas instalaciones. También hemos conseguido hacer una ampliación de la planta cogiendo una parte del espacio que estaba reservado para los vehículos de la compañía”, concluye Penalva.

Polos de kombucha o cannabis con la financiación del CDTI
La apuesta por la innovación que ha impulsado el crecimiento de Helados Penalva no se entiende sin su relación sostenida con el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), un instrumento clave de financiación pública para proyectos empresariales con alto componente tecnológico. En el sector del helado, donde la competencia de grandes grupos es muy intensa, la capacidad para innovar puede ser un diferencial interesante. La compañía desarrolla proyectos de I+D prácticamente de manera continua, con el respaldo del CDTI. “En un sector tan dinámico como el de los polos, hay que innovar constantemente. Casi cada dos años hacemos un proyecto con ellos”, señala el directivo César Penalva.
Uno de los ejemplos es el desarrollo de una gama adaptada a dietas bajas en FODMAP, orientados a consumidores con trastornos digestivos como el síndrome del intestino irritable. El organismo público aportó 280.00 euros para el desarrollo de este producto. La complejidad radica en replicar funciones tecnológicas clave –como la textura o la estabilidad– sin recurrir a componentes habituales como la lactosa o determinados azúcares. También han fabrica helados con CBD (compuesto que se extrae del cannabis pero que no altera la mente), helados con base de kombucha o con sabores picantes. “Pero a las marcas blancas del sector les gusta innovar, así que hay que repartir la innovación que generamos y ofrecer parte a nuestros clientes”, considera Penalva.
