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Corredor (Redeia) replica a Iberdrola: los parámetros de tensión antes del apagón “eran correctos”

La presidenta de Red Eléctrica asegura que hizo lo que tenía que hacer en lo que es su responsabilidad: detectar el incidente y gestionarlo

La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha realizado una defensa cerrada de la actuación de Red Eléctrica, transportista y operador del sistema eléctrico, en el histórico apagón del 28 de abril.Durante su intervención en las jornadas CREO 2025 organizadas por Cinco Días y Prisa Media, ha señalado a las centrales convencionales ―hidroeléctricas, de gas y nucleares―, propiedad de las grandes eléctricas, como responsables, al menos parciales, de la caída del sistema hasta el cero absoluto. “En el momento del apagón, la hidroeléctrica, nuclear y los ciclos combinados estaban absorbiendo menos potencia reactiva de lo que la normativa [de la CNMC] les obliga”, explicó Corredor. La directiva ha señalado que los parámetros de tensión de Red Eléctrica en el momento del apagón “eran correctos”.

La presidenta de Redeia, participada en un 20% por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), respondía así a una intervención previa en las mismas jornadas del consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, muy crítico con la actuación y las declaraciones públicas de Corredor sobre el incidente. El enfrentamiento abierto entre Redeia y las eléctricas al hilo de los incidentes en la red no es algo nuevo, pero la intensidad del debate actual se corresponde con la gravedad de lo sucedido. España nunca había registrado un cero absoluto como el que ocurrió el 28 de abril.

Con el debate trufado de tecnicismos y múltiples explicaciones sobre la complejidad del funcionamiento de la red eléctrica ―44.000 kilómetros de cable solo en alta y media tensión― cada parte intenta dejar claro que cumplió escrupulosamente con su función, Redeia ha relatado aquella mañana. “A las 12:03 de la mañana se detectó una incidencia en toda la red europea. A las 12:16 la oscilación se repite. Y el operador, como hace siempre, toma medidas en tiempo real. Los parámetros volvieron a la normalidad”, explicó. En el momento de la caída del sistema, a las 12:33, “el cerebro, el operador del sistema, contó con que todo el mundo cumplía los parámetros obligatorios de la red”, cuando según explicó no estaba siendo así en todos los grupos convencionales. A partir de entonces la caída de tensión provocó la desconexión en cascada de plantas generadoras, porque saltan los mecanismos de seguridad y se pierden 10 gigawatios. “La interconexión con Francia intenta compensar el déficit, pero a las 12.34 el sistema colapsa”.

“Todos los datos de la red de transportes estaban correctos”, añadió. “No había problema de reservas para compensar subidas y bajadas. Tampoco de potencia síncrona, que produce inercia, que era correcta según ENTSO-e. No hubo exceso de renovables y por supuesto no se hacen experimentos en Red Eléctrica”, remachó, en referencia a unas informaciones publicadas esta semana.

También descartó cualquier relación con la evolución de los precios. “El precio del megawatio nos es indiferente, y no fijamos el mix eléctrico, lo que nos da una posición de neutralidad. El operador, añadió, ”hace compatible el mercado con las leyes de la física; necesito comprobar que lo que esté incorporado [al mix de generación] cubra la inercia y el control de flujos. Y comprobar si lo que me viene del mercado cumple el proceso de tensión".

El gran reto al que se enfrenta Redeia es la gestión de una red con nuevas reglas y nuevas necesidades. En el Ministerio de Transición explicaban ―antes del apagón― que había por delante una tarea difícil: “Se ha pasado de una demanda [de puntos de conexión a la red] vegetativa a una demanda de más de 100 GW que supondría duplicar la capacidad de la red actual; donde antes la demanda era sobre todo para generación, ahora la principal demanda es de la industria, de los puertos, de los ferrocarriles, del tejido industrial y productivo. El 41% de las solicitudes son peticiones de acceso a demanda; el 40%, de generación; y el 19% de almacenamiento”.

En este sentido, Corredor defendió el modelo unificado de transportista de la red de alta tensión y operador único del sistema o TSO (acrónimo en inglés de transmission system operator), cuya escisión ha sido planteada por las empresas energéticas. “Si se separan ambas actividades no se podría haber la reposición [del 28 de abril] como se hizo; además permite menores costes para los consumidores porque solo se hace la inversión necesaria”, explicó. “Por eso es el modelo en 22 de los 27 miembros de la UE; los países se lo copiaron a España en 1985″, añadió, recordando que en países como Brasil, donde la operación del sistema y la red de transportes están separadas, la recuperación de pérdidas de potencias es más lenta “porque los transportistas están en competencia entre ellos”.

Sobre la firma

Santiago Carcar
Nacido en Bilbao en 1963. Periodista especializado en información económica y de empresas. Ha trabajado en prensa escrita desde 1989. Durante 24 años formó parte de la redacción de EL PAÍS. Ha formado parte también de las redacciones de Infolibre, Diario Bez y la Información (Henneo). Colaborador en medios digitales, radio y televisión.

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