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Europa 2024: crecimiento modesto con menos inflación y más rigor fiscal

Los organismos internacionales prevén un alza del PIB de hasta el 1,2% para el nuevo año, pese a los riesgos. El auge de la demanda y la fortaleza del mercado laboral son claves

La bandera europea ondea en Bruselas.
La bandera europea ondea en Bruselas.Santiago Urquijo (Getty Images)

Europa estrena 2024 con un viento más favorable. Pese a los riesgos geopolíticos que aún persisten –la guerra en Ucrania o el conflicto bélico entre Israel y Gaza, desatado hace casi tres meses–, la economía comunitaria crecerá gracias a la disminución de la inflación, según las previsiones de los principales organismos internacionales y el consenso de los analistas. Una buena noticia para comenzar el año y que aliviará el bolsillo de las familias.

“Luego de la ralentización del PIB en el último trimestre de 2023, se espera una aceleración del mismo, especialmente en la primera mitad de 2024. Las cifras previstas van desde el 0,8% proyectado por el Eurosistema y el 0,9% de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hasta el 1,2% de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional (FMI)”, comenta José Manuel Maneiro, profesor de Economía de la Universidad CEU San Pablo.

Máxima atención a la evolución de la política monetaria tras el frenazo del alza de tipos

Esta suave aceleración se apoya, según Maneiro, en el aumento de la demanda interna motivado por un incremento de la renta disponible, relacionado con la contención de los precios y el alza esperada de los salarios, y de la externa, con una esperable subida de las exportaciones, lo que dependerá de nuevo de la geopolítica, ya que a los conflictos en pleno corazón europeo y en Oriente Próximo se añade ahora el bloqueo en el mar Rojo, que eleva el temor de otra crisis en la cadena de suministros en el comercio mundial.

Menor inflación

Incluso, pese al aumento moderado, se espera un mejor crecimiento del PIB que en Estados Unidos y en otras muchas economías productoras de materias primas, resalta Samer Ajour El Zein, vicedecano de EAE Business School. Y frente a la previsión global, que caerá al 2,7%, “Europa, donde la economía se ve muy afectada por las altas tasas de interés y donde los mayores costes de energía lastran los ingresos, enfrenta un camino particularmente difícil para recuperarse completamente”, opina.

Se calcula que la inflación se desacelerará hasta el 2,9% en 2024, tras el 5,5% registrado en 2023. Sin embargo, no llega al objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo (BCE). “Podría tardar dos años en estabilizarse”, cree. Se prevé un repunte en los primeros meses del año debido al alza en el precio de la energía y a la retirada de las medidas fiscales introducidas para amortiguar los efectos de la invasión rusa en Ucrania, agrega Maneiro.

No obstante, una vez mejorados los problemas energéticos y superados los cuellos de botella en el lado de la oferta, se presume que el periodo desinflacionista continuará este 2024, augura Félix Barahona Márquez, coordinador técnico del Grado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Internacional de La Rioja (Unir). Barahona Márquez destaca también la fortaleza del mercado laboral, “que ha venido resistiendo muy bien (y se espera que lo siga haciendo)”. Otro dato positivo: la tasa de desempleo en la eurozona se mantendrá baja, sobre los niveles actuales del 6,5%, apunta Ajour El Zein.

Las inversiones en medio ambiente y digitalización serán prioritarias

Maneiro recuerda que hay que prestar especial atención a la evolución de la política monetaria del BCE y a las condiciones del mercado crediticio. Todo apunta a un freno en el alza de tipos de interés, a juzgar por la última decisión del BCE. Una buena noticia, de producirse este año unos primeros recortes, para la inversión empresarial y en vivienda y el consumo privado, indica Barahona Márquez, quien cree que hay que ser cautos y esperar “más bien a finales de 2024″. Sus efectos en el PIB real, subraya, llegarán con retraso. Además, “los fondos emergentes en los bancos de la zona euro seguirán siendo altos este año, mientras los accionistas seguirán beneficiándose de altas tasas de interés”, indica Ajour El Zein.

Política fiscal

El endurecimiento de la política fiscal este año es otro de los cambios esperados tras su flexibilización debido a la pandemia. “La previsión de déficit en la eurozona recoge una reducción del mismo de hasta el 2,8% del PIB y puede acarrear una disminución de la demanda interna con el consiguiente impacto negativo sobre el crecimiento”, avisa Maneiro. Ajour El Zein señala que la reforma fiscal de la zona euro supondrá el gran cambio de la estructura económica en 2024, y que estará “marcada por los ajustes necesarios tras los vaivenes entre Berlín y París y los posibles debates en los Estados miembros”.

Maneiro rememora que “el 21 de diciembre de 2023 los representantes permanentes de los Estados miembros ante la UE acordaron la reforma del marco de gobernanza económica de la UE. El acuerdo político incluye la propuesta de una reducción gradual, realista y sostenible de las ratios de deuda pública, con la particularidad de permitir trayectorias fiscales plurianuales específicas para cada país. Además, se garantiza la protección de las inversiones en sectores claves como el medio ambiente, defensa, social y digital”.

La importancia de este acuerdo reside en la mayor capacidad que tendrán los países de establecer sus ritmos de ajuste fiscal, aunque sujetos a restricciones que preserven la disciplina, recalca el economista. Este mes está previsto que comiencen las negociaciones con el Parlamento Europeo para redactar el reglamento relativo al componente preventivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Elecciones

No hay que olvidar el calendario electoral. En junio de 2024, del 6 al 9, se celebran las elecciones al Parlamento Europeo. Más de 400 millones de electores de los Veintisiete están llamados a renovar dicha institución. Una cita que genera expectación e incertidumbre ante el auge de la ultraderecha.

“Tenemos un 2024 plagado de fechas electorales, en Europa, pero también en EE UU, México, Venezuela, Portugal, Rusia, India, Taiwán. En la UE podrían provocar mayor o menor tensión en cuanto a decisiones fiscales. Por ejemplo, mayor o menor facilidad para aprobar presupuestos europeos con planes de ayuda para la economía industrial”, detalla Barahona Márquez. Y es un factor que debe seguirse de cerca, considera, porque, dependiendo de los resultados que se obtengan, “puede contribuir a agitar aún más un mapa geopolítico convulso o favorecer o no las exportaciones a Europa”.

Otras tendencias


Cambio climático. Es otro factor que puede influir en los precios y en los cultivos, según José Manuel Maneiro, de la Universidad CEU San Pablo. “En especial, fenómenos como El Niño, el cual, según la Organización Meteorológica Mundial, mantendrá su intensidad en los primeros meses de 2024″.

Agenda Estratégica. En junio también se prevé la adopción de la Agenda Estratégica de la UE para 2024-2029. Entre las prioridades incluidas en el último Consejo Europeo de Granada están la seguridad y la defensa; la resiliencia y la competitividad; la energía; la migración; la cooperación mundial y la ampliación de la UE.

Legislación. Este año se debaten varias normas ambientales, como la de ecodiseño, derecho a la reparación y la de envases, la directiva due diligence, la de green claims, el pacto verde y el comercio y el transporte sostenible.

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